Orar, Escribir, Marchar a favor de la Vida

Desde la trágica decisión de Roe vs. Wade en 1972, en la que se legalizó el aborto en nuestro país, los católicos y muchos otros representantes de otras tradiciones religiosas han trabajado incansablemente por revocar esta ley de la Corte Suprema. Este año, miles de personas se reunirán otra vez en las capitales de los estados y en Washington para dar testimonio a la verdad, que cada vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural debe protegerse y tratarse con respeto y dignidad.

Desde el primer siglo, la Iglesia ha enseñado que el aborto es un mal grave. El Magisterio de la Iglesia explica porque cuando se dice que desde el momento de la concepción, la vida de cada ser humano debe ser respetada de modo absoluto; porque el hombre es la única criatura en la tierra que Dios “ha querido por sí misma”, y el alma espiritual de cada hombre es ‘inmediatamente creada’ por Dios; todo su ser lleva grabada la imagen del Creador. (Instrucción sobre el Respeto de la Vida Humana Naciente, #5).

Su Santidad, el Papa Juan Pablo II, refiriéndose a la Constitución Pastoral en la Iglesia en el Mundo Moderno dijo lo siguiente: “Los creyentes en Cristo deben de modo particular, defender y promover este derecho [que el valor sagrado de la vida humana sea respetado totalmente]. En el reconocimiento de este derecho se fundamenta la convivencia humana y la misma comunidad política. (El Evangelio de la Vida, #2).

En nombre de este derecho oramos como personas individuales y como comunidad de fe y damos testimonio al escribirles a nuestros legisladores y haciendo marchas. Combinar la oración con acciones no violentas es nuestra arma más efectiva en la lucha a favor de la vida de los más inocentes y valiosos entre nosotros, los que aún no han nacido.

Tal vez nunca haya usted participado en un evento Pro-Vida. Lo aliento a que considere participar este año. Nunca subestime el poder de su oración. Es nuestro recurso más poderoso en nombre de todo lo que es bueno y sagrado. Considere escribirle a uno de sus legisladores, ya sea en Raleigh o en Washington, para expresarle su desdeño por la legislación actual que permite los abortos en nuestro estado o país sin ninguna restricción. Considere marchar a favor de esta causa y a favor de toda vida. Estaré participando en una Manifestación a favor de la Vida que se realizará en Raleigh el 13 de enero y en la Marcha a favor de la Vida en Washington, el 22 de enero. También celebraré ése día a las 10:30 a.m. una Misa con el Obispo Peter Jugis de la Diócesis de Charlotte, quien dará la homilía por todos los fieles de Raleigh y Charlote reunidos en Washington en la Basílica of the National Shrine of the Immaculate Conception. Sería muy edificante si los Católicos de la Diócesis de Raleigh se expresaran durante estos días, dando testimonio de nuestra creencia en la santidad de toda vida.

Por la intercesión de la Virgen Maria, nuestra Madre, que nuestro Señor Jesús nos ayude en nuestros esfuerzos a favor de cada vida, en especial los que aún no han nacido.

-- Excelentisimo Señor Michael. F. Burbidge, Obispo de Raleigh