El Camino del Compartir

Al comenzar el año nuevo vemos la vida como un gran camino que tenemos que recorrer como cristianos, como miembros de la familia, de la parroquia y de la sociedad.

Seguramente hemos hecho nuestros propósitos, rogamos para que todos piensen en la familia y su bienestar.

Pero quisiera centrarme en los propósitos para vivir el don de ser Iglesia durante este tiempo que nos regala Dios; para que celebrando los misterios de Cristo, aprendamos sus verdades y vivamos el don de la caridad con nuestros hermanos.

Ser Iglesia en este tiempo no es solamente tener fe sino que implica participar de las expresiones de la misma fe a través de las celebraciones y hacerlas obras concretas en la construcción de la solidaridad.

Para que podamos recorrer este camino necesitamos compartir las riquezas de nuestra fe, de nuestros talentos y de nuestros bienes materiales.

Cada año la Iglesia nos hace un llamado a colaborar con “la Campaña Anual del Obispo” (BAA) para apoyar los diferentes ministerios que sirven a nuestra Iglesia para seguir proclamando la Buena Nueva y seguir viviendo la Caridad con los más necesitados tanto material como espiritualmente.

Seguramente, muchos de nosotros pensamos que es un llamado a dar una limosna, o es una colecta más. Pero la verdad que es un llamado a participar en la construcción y en el desarrollo de una Iglesia que es misionera, que es pequeña y necesitada de la ayuda de todos para recorrer el camino de la evangelización.

Ayudemos todos con nuestras contribuciones generosas para que muchos niños, jóvenes, esposos, enfermos y necesitados en lo material o en lo espiritual reciban a través de la Iglesia católica una ayuda, un apoyo, un consuelo y un signo de solidaridad. Donde nos ayude a todos a reconocer que caminamos juntos en defensa de la dignidad humana, de su fe y de su bienestar integral.

Así podremos demostrar que nuestros propósitos unidos a la oración se hacen caminos de verdadera transformación y evangelización. Que nuestros proyectos y nuestra fe se hacen vida para todos en la solidaridad y que caminando juntos podremos tener una Iglesia viva que da testimonio de la presencia de Cristo en cada persona, en cada comunidad y en cada celebración.

- Padre Fernando Torres