El lado de la generosidad

Este año en NC Catholics, hemos conocido los frutos del Espíritu Santo. En esta edición, trataremos sobre la generosidad. En nuestra cultura, es fácil pensar en dinero como sinónimo de generosidad e indudablemente la gente suele ser muy generosa. Por ejemplo, los católicos de la Diócesis de Raleigh aportaron una generosa cantidad este año durante la Convocatoria Anual del Obispo. Esa contribución, de un total de $5.8 millones de dólares, hará posible muchos de los programas de la Diócesis al servicio del Pueblo de Dios a lo largo de la parte Este de Carolina del Norte. Estoy muy agradecido por tan generoso aporte.

Sin embargo, éste peculiar fruto del Espíritu Santo que llamamos generosidad, nos permite una más intensa reflexión. Debemos entender que el Espíritu Santo está presente entre nosotros en todo momento. Si permitimos la guía y la orientación del Espíritu Santo, nuestras vidas contribuirán buenos frutos. Unos de estos frutos es la generosidad. Es el regalo de Dios, quien es la generosidad personificada. Solo observa el universo que Dios ha creado, la maravilla del ser humano y la belleza de la creación en nuestro alrededor, para percibir algunas formas de la generosidad de Dios. Indiscutiblemente, el regalo más generoso de Dios es su hijo Jesucristo, quien vertió su vida entera por la redención del mundo a través de la pasión, muerte y resurrección. Cuando hacemos uso de nuestra generosidad, nos convertimos en un reflejo de nuestro Dios en cuya imagen y semejanza fuimos creados. Él dio su vida a cambio de nuestra Salvación para que todo viva por siempre.

La generosidad es la ofrenda de nuestros propios regalos. En abril, la misión católica parroquial de Raleigh, celebró su trigésimo aniversario, y por 30 años ininterrumpidos, ha proporcionado alimentos y vestido a los más necesitados; de esta manera, se ha convertido en la distribuidora de alimentos más grande de Raleigh, con 250 voluntarios al servicio del pobre.

Este mes, cuatro hombres ofrecerán sus vidas al servicio de Dios. Dos de ellos, Anthony DeCandia y Marco Gonzáles, ofrecerán sus vidas al Pueblo de Dios en la Diócesis de Raleigh a través del servicio bondadoso del sacerdocio. Luego, a final de mes, Romen Acero y Michael Suprr, serán ordenados al diaconado de transición de la Diócesis. Las vidas de estos hombres serán consagradas a Dios en un acto de generosidad para que todo el que viva en la diócesis reciba el abundante fruto espiritual en sus propias vidas. Me llena de alegría su generosidad y mi oración diaria está dirigida a que cada vez más personas se unan al servicio generoso del sacerdocio, incluyendo a que más hombres y mujeres escuchen el llamado del Señor y respondan al servicio de la Iglesia como religiosos consagrados.

Cada día ustedes hacen numerosos sacrificios en respuesta generosa y de fe de su vocación particular en la vida. Cuando ofrecemos nuestras vidas al servicio de Dios, Él produce abundantes frutos en y a través de nosotros.

El Señor les de perseverancia y permita que cada gesto de generosidad sirva de inspiración a otros y María nuestra madre, cuyo acto de generosidad fue el entregar su vida entera a Dios, los cuide y proteja por siempre.

- Monseñor Michael F. Burbidge, Obispo de Raleigh