Ya que usted lo pregunta...
De tu experiencia con matrimonios, ¿Qué opinas con respecto a los factores que contribuyen a un matrimonio estable?
He sido padre por 20 años y he servido dos años y medio como vicario parroquial (lo que nosotros llamábamos pastor asociado) y veintiún años y medio como pastor. Veintitrés años de mí vida he estado muy involucrado con el Tribunal ( tres años como abogado, tres como defensor del vinculo y diecisiete años como vicario judicial) El tribunal, es la corte judicial de la Iglesia encargada principalmente de las declaraciones de anulación de un matrimonio.
A través de los años, he tenido la alegría de compartir muchas horas con parejas que planean casarse y muchas otras, trabajando en casos de parejas que han fracasado en su matrimonio. Cada pareja es única; cada una de ellas tiene sus propias expectativas y necesidades, sueños e ilusiones diferentes. Igualmente, he visto muchas parejas con ganas de pasar el resto de sus vidas juntos, al igual que también he sido testigo del destrozo de esos sueños y esperanzas.
A pesar de que la Iglesia Católica nos enseña la indisolubilidad del matrimonio, es cierto que muchos matrimonios fracasan. En la Sociedad de Estados Unidos de hoy, así como muchos matrimonios católicos fracasan, también fracasan los del público en general. El tribunal, aunque es un sistema judicial basado en leyes y regulaciones que se deben cumplir, es el brazo compasivo de la iglesia: llegando a aquellos que por alguna u otra razón, han experimentado el desengaño del divorcio y les gustaría regresar a la Iglesia a participar por completo de la eucaristía.
¿Cuál es la razón para que un matrimonio perdure o fracase? No existe una respuesta sencilla para esto. Sin embargo, hay muchos factores que considero, ayudan a que una pareja viva verdaderamente la vocación del matrimonio.
1. Comunicación: El 95% de los problemas maritales son a causa de falta de comunicación. Las parejas necesitan compartir sus sueños y esperanzas; sus miedos y preocupaciones. Esto puede sonar elemental, pero ningún conyugue debe asumir que la otra persona es su alma gemela. Esto no “ocurre” de repente, esto toma tiempo, esfuerzo y dedicación. No tengan miedo de compartir sus sentimientos acerca de cualquier cosa.
2. Dedicarse tiempo: En nuestra sociedad que está en constante movimiento, todos necesitamos tiempo para rejuvenecer, y esto se aplica a muchas parejas, dedicarse tiempo para estar con cada uno: entre comidas, tiempo de recreación, etc, es tan importante como ir a trabajar o sentarse a discutir presupuestos, viajes o desarrollo profesional.
3. Expresar amor: A pesar de que esto también parece elemental, a través de los años, damos por sentado que “ella sabe que la amo” o “yo sé que él sabe como me siento” pudo haber sido cierto al comienzo del matrimonio, pero no tan cierto a medida que pasan los años. La expresión que dice “los pequeños detalles significan mucho” es más cierta de lo que nos gustaría admitir, sin embargo, son esos pequeños detalles que hacemos por nuestra pareja los que suman puntos; como comprarle algo que le guste o compartir una comida favorita, son puntos a favor. Otros pequeños detalles como: nunca recoger la ropa del otro, tomarse demasiado tiempo en el baño, nunca ayudar con los quehaceres del hogar, son puntos a favor para un posible desastre.
Hay tres frases que nunca pasan de moda, pero se nos olvidan al pasar de los años: “Gracias” “lo siento” y “te amo”. No solo necesitamos escuchar estas frases, del mismo modo necesitamos verbalizarlas, expresarlas desde nuestros corazones, para demostrarle al otro cuanto significan para nosotros. Cuando nos sentimos necesitados, hacemos un esfuerzo mayor para dar lo mejor de nosotros.
4. Orar por nuestra pareja: La oración significa pasar tiempo con Dios, no es solo nuestro tiempo individual con El, más bien, es un momento especial con Dios y la persona que amamos. En el día de la boda, la relación comienza con una oración en comunidad, congregados en la Iglesia para estar en familia y amigos, quienes a su vez, oran por ustedes y con ustedes. Compartir tiempo con el conyugue en oración todos los días, es tan importante como: Cultivar el regalo recibido por Dios de su amor por ustedes, pidiendo así por Su sabiduría, guía y bendición a medida que ustedes comienzan y terminan el día con un matrimonio más fortalecido. Todos estos factores ayudan a vivir plenamente el sacramento que decidieron aceptar con amor el día de su matrimonio.
Monseñor Girard M. Sherba, J.C.D, Ph.D., es rector de la Catedral del Sagrado Corazón y Vicario Judicial de la Diocesis de Raleigh.