“Tan solo pregunta”
Como Kathy Doyle promueve la generosidad de una comunidad parroquial
Por Rich Reece/Fotografia por EW Photography
Kathy Doyle, directora del Ministerio Social de la parroquia St. Brendan the Navigator, en Sayote, abre la puerta de un cuarto de la iglesia, dentro, siete alegres mujeres tejiendo, elaborando mantas y prendas de bebes para los más necesitados. Por un momento en ese cuarto, puedes sentir la paz que proviene de tan generosa causa. Se siente ese mismo espíritu de serenidad con propósito. En la distribuidora de alimentos de St. Brendan, los voluntarios de Loaves and Fishes, llenan bolsas con alimentos para familias necesitadas.
A medida que Kathy nos comenta acerca de los diversos ministerios sociales en St. Brendan, el entusiasmo por su trabajo se hace evidente. Originaria de Philadelphia, asistió a la misma escuela con su esposo y contrajeron matrimonio en aquella parroquia. La pareja se mudó a Little River, justo después de la frontera de Carolina del Sur y se hicieron miembros de la parroquia de St. Brendan. Kathy completó sus estudios en Gerontología y consiguió empleo en Coastal Carolina University, al poco tiempo, el pastor de aquel entonces, le pidió que trabajara como coordinadora del ministerio social de la parroquia. Su confianza con las personas de la tercera edad sumó puntos a su favor, puesto que casi dos tercios de los miembros de ésta parroquia son mayores de 55 años.
Para nadie es sorpresa que muchos de los ministerios que Kathy coordina están relacionados con los ancianos. Muchos de estos grupos, como el encargado de ayudar a superar la muerte de algún ser querido, se reúne cada mes y asisten con los preparativos necesarios para funerales. Dos veces al mes, voluntarios traen a las personas discapacitadas de la tercera edad a la parroquia para almorzar, disfrutar de un postre y jugar al bingo. Una de las casas de cuidados del área, reciben ayuda de visitantes que asisten regularmente a enfermos terminales, abasteciendo con las compras y sirviendo como colaboradores auxiliares. La sociedad de St. Joseph trabaja en conjunto con el departamento de recursos para personas de la tercera edad del condado de Brunswick, con el fin de reparar las casas de los ancianos. Este año, el proyecto de beneficencia de la parroquia, bautizado como “Hogar, Salvo Hogar” cuenta historias reales de problemas que afrontan los ancianos de bajos recursos:
Cuando el calentador de agua se daña; compras uno nuevo pero no puedes pagarle al plomero para que lo instale, entonces estas sin agua caliente por tres meses.
Un huracán de categoría 1 destruye el techo de tu casa; llamar a una compañía para reparar el techo, es más de lo que puedes pagar, entonces llueve y se arruinan las alfombras y las paredes de tu casa.
Te ofrecen un calentador de aceite durante una ola de frío, pero cada vez que lo enciendes, se le quema un fusible y no puedes pagar por un electricista.
La generosidad de los miembros de la parroquia de St. Brendan es para todos y los 80 voluntarios de Loaves and Fishes, y ellos se encargan de hacer las tareas necesarias para alimentar a las familias pobres del área “Nosotros preferimos no recibir comida enlatada y productos de primera necesidad,” explica Kathy, “solo pedimos donaciones monetarias porque sabemos que nosotros podemos conseguir estos productos más económicamente que nuestros donantes” En el 2006, Loaves and Fishes gastó $55.518 dólares para alimentar a más de 13.000 personas, incluyendo 5.500 niños. Los voluntarios de la parroquia, además ayudan a abastecer la otra distribuidora del área, patrocinada por el consejo interno de la Iglesia.
Cuando le hablas del condado de Brunswick a los residentes de Carolina del Norte, les viene a la mente el mar, las costosas viviendas a lo largo de la orilla de la playa y las plantaciones donde viven las personas jubiladas. No obstante, la pobreza aquí es seria, explica Kathy: “Solo necesitas viajar por los caminos de tierra.” Además agregó que “una vez Loaves and Fishes repartía alimentos, ahora los más necesitados los pasan buscando por la distribuidora, porque los camiones se pegaban en el lodo.” El año pasado St. Brendan ayudó a 190 familias con electricidad, el alquiler de la vivienda y gas propano.
Kathy cuenta la historia de una mujer diagnosticada con cáncer y perdió su trabajo por asistir al hospital para recibir tratamiento: “La ayudamos con el pago del alquiler, sus medicamentos y con el tiempo se reincorporó al trabajo.” Ella agradeció a los voluntarios con las siguientes palabras: “Ustedes me ayudaron en el peor momento de mi vida.” En junio, una maestra, sufrió el abandono de su esposo y St. Brendan pagó el alquiler de su vivienda durante el verano.
Asimismo, los voluntarios de la parroquia les llevan el almuerzo a los voluntarios de Hábitat para la Humanidad, donde trabajan en jardinería, en la biblioteca, en la tienda de recuerdos y brindan tutoría a los niños. El noviembre pasado, un grupo de St. Brendan viajó hacia el norte en colaboración con el centro católico de caridad (Catholic Charities,) para ayudar a las victimas del tornado en Riegelwood.
Kathy recuerda el esfuerzo de uno de los niños de una familia mexicana que estaba en el proceso de convertirse en ciudadano americano, pero pasaron los años y pronto cumplió los 18 años, y de nuevo, tuvo que comenzar todo el proceso de ciudadanía. David fue un estudiante brillante durante la secundaria y siempre soñó con ser doctor. Lo aceptaron en la escuela de premedicina de la Universidad Metodista de Fayetteville, en Carolina del Norte, pero le hacían falta $3.000 dólares para terminar la universidad. St. Brendan hizo una recaudación de dinero para pagarle el resto de la universidad a David y hoy en día, el asiste a la escuela de medicina. A esta causa se le dio el nombre de “El Sueño de David.”
¿Cómo hace una persona en el lugar de Kathy Doyle para incentivar a otros a compartir su tiempo y talento?
“¡Eso es lo más interesante!” comenta. “Tan solo pregunta y da las gracias.”
La persona que desea integrarse a la parroquia de St. Brendan recibe una planilla con una lista de varios ministerios en el cual puede participar. Kathy hace más énfasis en la siguiente pregunta: “Jubilado/Profesión/talento” porque ella elabora un archivo organizado por el tipo de talento y experiencia de la persona.
“Cuando la señora encargada de la biblioteca se mudó a Florida, ya tenia a 5 personas en una lista que habían trabajado alguna vez como bibliotecarias en escuelas o tenían cierta experiencia en este campo, solo hice una llamada y ¡Bingo!” comentó. Lo mismo ocurrió cuando necesitaba a una persona que se hiciera cargo de la tienda de recuerdos; ya tenía a cuatro personas con este tipo de experiencia en la lista.
“Siempre trato de preguntar en persona y de tener a tres suplentes para cada trabajo, en caso que se presente alguna eventualidad. Es impresionante como la gente no solo está feliz de trabajar como voluntario, pero se toman con mucha seriedad su trabajo. Siempre se acercan a mi para relatarme las maravillosas historias de las personas que conocen en los ministerios, en vez de darse cuenta del buen trabajo que realizan, me dan las gracias por haberles dado la oportunidad.”
A menudo la parroquia de St. Brendan agradece a sus voluntarios. En el más reciente fin de semana de agradecimiento al voluntario (Volunteer Appreciation Weekend) se incluyeron los nombres de los voluntarios en el boletín de la parroquia y se les ofreció una fiesta con vino y queso después de la Misa del domingo. Los voluntarios además reciben entrada gratis al picnic que celebran cada año en la parroquia.
Kathy piensa que la buena voluntad de los miembros de la parroquia de St. Brendan, es factor importante a la hora de responder con las necesidades de los demás. “Muchas personas son mayores de 55 años de edad y ya quieren hacer algo diferente con sus vidas, algo fuera de lo común.” En un número del boletín informativo The Compass, kathy público acerca de la importancia de mantener a los miembros de la parroquia informados con las necesidades y las historias de logros de cada uno de los ministerios, “Arrepentirse de las cosas que hacemos puede menguarse con el tiempo, pero arrepentirse por las cosas que dejamos de hacer puede ser inconsolable.”
¿Dar?
Los archivos bíblicos y la vida de Jesús muestran claramente que la preferencia de Dios es estar al lado del más necesitado. La iglesia, si es de ser fiel al Dios de la Biblia, también tiene que preferir estar con los más necesitados, no solo con sus palabras, pero en sus escrituras. De acuerdo con la palabra de Jesús en el evangelio de Mateo (Mateo.25:31 -46), nuestro destino eterno depende de esta opción.
Marvin L. Krier Mich, The Challenge and Spirituality of Catholic Social Teaching
La caridad nos libera
La caridad nos libera del territorio donde nos sentimos seguros de nuestras necesidades y nos abre la mente hacia un mundo desconocido lleno con la necesidad otros. Bárbara Bush