La castidad comienza en casa
Changes and Challenges (Cambios y Retos): un programa donde juntos, padres e hijos aprenden sobre sexo, amor y sobre el Plan de Dios.
Por Rich Reece/ Fotografías de Denmark Photo & Video
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La familia McVeigh de Wilson: Deborah, Abby, Tim y Hayden |
Una noche de primavera, en un salón de clase en la Parroquia de St. Mary Magdalene en Apex, 26 padres y madres hablan sobre una de sus responsabilidades más importantes como padres de familia: enseñarles a sus hijos adolescentes cuál es el plan de Dios con relación al amor y al sexo.
Los padres de familia están asistiendo a la primera de las dos sesiones de un programa que se llama “Changes and Challenges”(Cambios y Retos) creado por una organización católica llamada Honor de Familia (www.familyhonor.org). Esta organización se fundó en Carolina del Sur en 1987, para ayudar a los padres de familia y a los hijos a conectarse con los valores más importantes de la vida, dándole un énfasis especial a la castidad y a la bondad de la sexualidad como don de Dios. St. Mary Magdalene es la segunda parroquia de la Diócesis de Raleigh que ha hecho una invitación a este programa. El primero se hizo en St. Luke the Evangelist en Raleigh y a finales de Abril, el equipo se presentó en St. Patrick en Fayettevill.
Lisa Roess, una feligrés de St Michael the Arcángel en Cary dirige el equipo de Raleigh. Ella nos explica que el “programa Cambios y Retos es diferente de otros programas de castidad y abstinencia. Para comenzar, la organización Family Honor reúne a los padres de familia y a los hijos “para que entiendan qué es la castidad, reconociendo como lo hace la Iglesia, que la familia es la Iglesia Doméstica y que los padres de familia son sus maestros principales”.
“A diferencia de la abstinencia, el programa dice que la castidad es una virtud (un habito positivo que se aprende con el tiempo). Es la fuerza espiritual que libera al amor del egoísmo y la agresión.”Uno de los presentadores en la reunión de padres explica lo siguiente: “La caridad es la fuente y la meta de todas las virtudes. La Castidad es la caridad aplicada a la sexualidad. Aun las parejas casadas deben expresar el deseo sexual con respeto y reverencia.”
Durante la primera sesión se les enseña a los padres de familia lo importante que es que ellos presenten a sus hijos la sexualidad en un contexto católico y que contrarresten los abundantes mensajes falsos que hay sobre el amor en nuestra sociedad. Las madres o los padres pueden sentir a veces que sus hijos los dejan por fuera, pero los estudios demuestran que los padres que son cálidos, asequibles y que establecen claramente sus valores, tienen más influencia que los medios de comunicación o los compañeros, al proteger a los adolescentes de participar en actos en los que se toman riesgos.
Durante la primera noche, los participantes aprenden sobre las etapas de desarrollo de los niños haciendo énfasis en sus años adolescentes. Ellos hablan sobre los progresos de sus propios hijos y analizan sus estilos como padres. El equipo que dirige el programa luego explica lo que ocurrirá en la segunda sesión, la cual por lo general se hace una semana después para darles tiempo a los padres para que consideren si desean continuar con sus hijos y si es así, prepararlos.
La segunda noche, los padres de familia asistirán con sus hijos de sexto grado, los padres con los hijos y las madres con las hijas. En lugares separados, los dos grupos verán presentaciones y dialogarán sobre la sexualidad y la castidad. Se les presentarán los aspectos biológicos de la pubertad, la fertilidad y la reproducción, a la vez que se familiarizarán con el acrónimo SPICE y la importancia crucial de que se vean ellos mismos ( y a otros) como Dios lo hace, como personas integras, espirituales, físicas, intelectuales, creativas y emocionales. También se les dan consejos prácticos para practicar la castidad, como por ejemplo, escoger a los amigos que comparten tus valores, promover todo el concepto de SPICE y no solo el cuerpo, y orar por la castidad todos los días.
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Yolanda Craven y su hija, Rebekah, y Deborah Adams y su hija, Elizabeth, condujeron a Raleigh de sus hogares en Wilson para atender a cambios y a desafíos. |
Aunque el programa Changes and Challenges es relativamente nuevo en la Diócesis de Raleigh, las familias que han participado están ansiosos de compartir su experiencia.
Yolanda Craven y su hija Rebeca vinieron desde Wilson para asistir al programa que se hizo en St. Luke. Ella nos dijo lo siguiente: “Desearía que este programa se disemine por toda la Diócesis. Es un programa maravilloso. La parte sobre anatomía fue presentada de una manera muy específica pero apropiada a la edad. Todo fue presentado de acuerdo al Plan de Dios, al designio de Dios. Como algo con un propósito mayor. A mi hija le encantó. Hicimos de esto un día especial madre-hija, fuimos a almorzar y creo que nos ha unido. Esto era algo que podíamos compartir, como también compartimos la misma anatomía.”
Otra familia de Wilson, Tim and Deborah McVeigh, también asistieron con su hija Abby. Deborah nos dijo: “Sabia que tenia que hablar sobre sexualidad con mi hija pero no sabia cómo hacerlo. Esto abrió la puerta. Algunas cosas estaban por encima de su nivel pero esta experiencia nos ha unido tanto que ahora cuando ella tenga una pregunta, creo que ya tenemos una base para dialogar. Abby irá a la escuela pública. Me gustó como el programa Changes y Challenges presentó el sexo dentro del contexto del matrimonio.”
Don y Olga Monroe son feligreses de la parroquia de St. Luke y tienen un hijo y una hija. Olga nos expresó cómo estaba de agradecida con el programa. “Cuando yo aprendí sobre estas cosas, no me fueron presentadas en el contexto del Plan de Dios y lo siento. El tema de biología estaba un poco por encima del nivel de mi hija pero me sorprendo de la creación tan maravillosa de los niños. Ellos toman lo que necesitan. Me encanta que la Iglesia esté tratando de ayudar a las personas a entender no sólo lo que deben hacer, sino también el por qué. Después de la noche para padres estuve pensando si la información seria demasiada para mi hija, pero le recé a la Virgen Maria y fuimos. También fue maravilloso para que mi esposo, mis hijos y yo aprendiéramos sobre la castidad.
El programa Family Honor tiene cursos que tratan la educación sobre la castidad de acuerdo a las edades, para aquellos que están en séptimo y octavo grado y para estudiantes en la secundaria. Cubre temas como la homosexualidad, el noviazgo y el matrimonio. Lisa Roess dice que el próximo año el equipo espera tener en la Diócesis el programa para los que están en séptimo y octavo grado.
Los participantes dicen que Challenges and Changes es un excelente punto de partida para comunicarse con los jóvenes sobres dichos temas. El programa sin embargo enfatiza que moldear la virtud de la castidad es un trabajo continuo.
Suzie Farell, una feligrés de la parroquia de Our lady of Lourdes, que asistió a las sesiones en St. Luke con su esposo Todd y su hijo Michael, encontró que el programa fue muy positivo. “Es muy importante que Michael tenga un entendimiento de lo que es la castidad antes que las hormonas se disparen. Pero debemos continuar hablándole y explicándole sobre el noviazgo, el respeto y otros temas.
¿Castidad en el matrimonio?
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Jeanne y Tim Thelen |
En los veinte años que llevan practicando la Planificación Natural de la Familia (PNF) y los diez años que llevan enseñando sobre el tema, Tim y Jeanne Thelen han aprendido que eso es más que que enseñar sobre el ciclo de fertilidad de la mujer. Como miembros de La Liga de Pareja a Pareja a nivel internacional, (www.planificacionfamiliar.net),
ellos instruyen a las parejas en el Método Sintotérmico de la Planificación Natural de la Familia, el cual se basa en la observación de tres señales de fertilidad en la mujer. Las parejas aprenden a observar, registrar e interpretar estos signos con un alto nivel de precisión. De hecho, los estudios indican que este método es 99% efectivo para indicar el momento en que la concepción es posible.
Al hablar con Jeanne sobre PNF, vemos que el énfasis no está en la biología sino más en el matrimonio y en la virtud de la castidad. “Tim y yo nos comprometimos cuando estábamos en la universidad y teníamos una idea muy clara sobre lo que nuestra fe nos decía acerca de la castidad en las parejas solteras. Pero me di cuenta que nunca se me había enseñado sobre la forma como la Iglesia veía la castidad entre las parejas casadas. ¿Querría esto decir que de pronto todo era valido? No, la iglesia dice que aun después del matrimonio estamos llamados a guardar cierta moderación. Y la PNF resalta ésa conocimiento y respeto mutuo, porque debe haber momentos de abstinencia y otras formas para expresar el afecto. Y entonces descubren juntos el maravilloso poder de la sexualidad.”
La palabra Juntos es muy importante. Jeanne nos explica que “Lo especial de PNF es que es un método que involucra a la pareja. La planificación artificial usualmente involucra a una persona o a la otra. Hablamos con muchas parejas que tienen graves problemas con su sexualidad porque no están unidas como pareja en lo que hacen. Se puede llegar al lugar en el que uno de los cónyuges es simplemente la forma como el otro obtiene su satisfacción física. Cuando mi esposo da la instrucción a los hombres, a el le gusta decir que la castidad marital significa transformar ese impulso puramente físico en uno de generosidad y reconocimiento del don de la sexualidad.”
Existen varios conceptos equivocados sobre la PNF. No es lo mismo que el método del ritmo en el que no se tomaba en cuenta la irregularidad del ciclo. Otra equivocación es “el motivo que la Iglesia tiene en sus enseñanzas sobre el control de la natalidad. La gente las ve a veces como negativas u opresivas cuando en realidad tratan sobre el entendimiento de que somos seres humanos y somos también una creación de Dios. La Teología del Cuerpo que el Papa Juan Pablo II escribió, fue un don para las parejas y para nuestro ministerio, al mostrar cómo definimos y limitamos la sexualidad a un acto, cuando en realidad es integral a todo los que somos.”
La instrucción sobre la Planificación Natural de la Liga de Pareja a Pareja se lleva a cabo en un salón de clase. Hay cuatro sesiones, una cada mes y si se necesita, hay asistencia en medio de las sesiones. El tamaño de los grupos varía y puede ser de cinco parejas hasta veinte. Espero que las parejas que estén pensando en la Planificación Natural no piensen que es un compromiso demasiado grande en tiempo y en dinero. (Usualmente cuesta $75). Vengan a la clase y vean de qué se trata sin ningún compromiso.” Las clases se anuncian en los boletines parroquiales. También se puede obtener información sobre los próximos cursos con Linda Bedo, Directora Diocesana de Preparación Matrimonial y Enriquecimiento, en el teléfono 919-821-9753.