¡Juventud católica imparable!
Conozcan a cuatro jóvenes determinados a crecer y compartir su fe católica
Por Rachelle D. Garbarine y fotografías por Denmark Photo & Video
En una tarde soleada, dentro de una pequeña oficina del Centro Diocesano Católico en Raleigh, cuatro jóvenes de edad universitaria sirven como ministros de la pastoral juvenil este verano. A excepción del suave ruido del lejano tráfico, todo permanece tranquilo. Sin embargo, una vez que comienzan a hablar, su pasión por la pastoral juvenil se hace sentir; poniéndose de manifiesto a través de sus sonrisas y la vivida cadencia de sus voces que calientan el corazón como un agradable suéter viejo. Su inagotable energía es contagiante, convirtiéndolos en los embajadores idóneos para atraer a sus jóvenes colegas a estar más cerca de la fe católica. Matt Ajuero, Kym DeLaRosa, Erin Bitker y Meredith Crovitz conforman un pequeño, pero creciente número de jóvenes católicos comprometidos a reformar la faceta de la pastoral juvenil.
El director de la pastoral juvenil, Michael J. Hagarty, señala que en los últimos dos años, docenas de jóvenes y jóvenes adultos han estado interesados en ser ministros, entre una a dos peticiones al año desde que Hagarty comenzó su trabajo hace 8 años. Además comenta, que existe una gran variedad de formas para participar, más de 30 programas, para ayudar a 3.000 jóvenes en edad escolar a través de su oficina o en otros 90 programas de parroquias patrocinados por la diócesis. “Todos los puestos para el ministerio juvenil han sido ocupados cada vez que necesitamos ayuda” comenta Mike. Además, “les da la oportunidad de crecer en la fe y compartirla al mismo tiempo.”
Kym, Erin, Matt and Meredith, cuyas edades comprenden entre 19 y 21 años, comparten un amor ferviente por su fe y un fuerte deseo de dejar huella en la iglesia de hoy en día. “Me encanta dejar huella en las personas, influenciarlos de la misma manera en que yo lo fui y acercarlos a su fe” comenta Matt, miembro de la parroquia Holy Infant en Durham. Uno tras otro, Kym, en la parroquia de San Francisco de Asis, Meredith en la Iglesia St. Andrew en Apex, y Erin proveniente de Minesota, asiste a St. John’s Abbey, manifestaron el mismo sentimiento como si estuvieran recitando un Mantra.
“Algunas parroquias” explica Erin, quien paso el verano en Raleigh trabajando en St. Francis of Assisi dice: “desaniman a los jóvenes porque los adultos no los invitan a formar parte de su comunidad”… Para cambiar eso, “quisiera traer a los niños a la comunidad de la iglesia y mantenerlos aquí porque así se divierten mientras hacen algo significativo” Meredith agrega que cuando no invitan a los jóvenes a involucrarse con la parroquia, ellos deben tomar la iniciativa y “hacer todo lo que puedan.” Ella espera que “los pueda guiar a lograr ese objetivo”
Los cuatro comparten historias similares, desde asistir a la escuela pública donde participaron activamente en atletismo, liderazgo, música, etc, hasta sus clases de formación. Ellos están de acuerdo que esas clases les presentaron a sus modelos a seguir. “Me gustaría reflejar ese mismo entusiasmo,” haciendo referencia a los ministros de la pastoral juvenil que Matt tuvo durante la secundaria. Un joven ministro con una guitarra “le dio una apariencia más fresca” agregó.
Todavía, estos cuatro jóvenes tienen la esperanza de mejorar algunos elementos de aquella experiencia. Algunas parroquias y programas aún no están comprometidos con los jóvenes, dándoles la oportunidad de promover la vida religiosa, comenta Kym, quien se refiere a las personalidades de la Iglesia de la misma manera como lo haria una persona de su edad de una estrella de Rock, y quien además cuenta a la Madre Teresa como su modelo a seguir. “Quisiera aportar un espacio para la discusión de la fe, y no solo un lugar para enseñarla; un lugar donde sea posible vivirla” Meredith al igual que Kym, quisiera ofrecerle a los jóvenes “una experiencia más palpable” comenzando por saber cuales son los intereses de cada quien y de que manera pueden ayudar. Señala que “mientras más estén involucrados, pueden sacar más provecho de dicha experiencia”
Sin embargo, los cuatro son tan diferentes pero a la vez comparten similitudes. Kym, con una personalidad de porrista y determinación, es la presidenta del cuerpo estudiantil; Erin es el atleta, religioso y maestro, Meredith es la pequeña dinamo con un espíritu musical y con una inmensa determinación y Matt es el escritor realista, cuya gran pasión por las escrituras es tan grande como la de predicar la palabra de Dios.
Durante su vida estudiantil, el proceso de incorporación a la pastoral juvenil fue distinto para cada uno de ellos, a pesar de que no le prestan importancia al escuchar términos como “fanáticos religiosos” y menos a la constante presión por parte de sus compañeros de clase.
“No me importa lo que los demás piensen de mí, por lo menos lo intento” explica Meredith. “Me involucre con esta causa porque es algo que yo quiero hacer y es donde me siento feliz” Aunque Matt dice “era casi el único Católico practicante en su secundaria”, siempre sintió que no tenia que darle explicaciones a nadie. Kym agrega, “Cuando tratas de incorporar la fe en tu vida diaria, te sales de lo común” Sus amigos mas íntimos, esos que llaman a las 3 de la mañana para desahogarse, son aquellos que ella conoce en los retiros religiosos. “¿Qué puede ser mejor?” comenta.
Estos cuatro jóvenes han acumulado gran experiencia en la pastoral juvenil, puesto que forman parte activa en diversas actividades de la parroquia o en la junta diocesana; retiros de confirmación, convenciones juveniles y campamentos vacacionales de estudios bíblicos, incluso, algunos hasta iniciaron nuevos programas juveniles. Pero, esto no termina allí, todos afirmaron que continuaran trabajando en el ministerio incluso después de la universidad.
Meredith, quien estudia servicios comunitarios y estudios religiosos en East Carolina University, ve el ministerio juvenil como una carrera profesional, a diferencia de otros trabajos más lucrativos. Lo mismos es cierto para Kym y Erin, quienes estudian Teología y Matt, estudiante administración de empresas en la Universidad Católica de Washington DC, afirmaron que continuaran al servicio voluntario en la pastoral juvenil después de la Universidad. Erin, quien se crió en una hacienda en un área rural de Minnesota, está contemplando la idea enseñar.
Mike Hagarty comenta, cuando los jóvenes adultos le preguntan acerca del ministerio juvenil como profesión, los fomenta a “seguir su pasión académica, entrevistar a personas que trabajan en el área, complementar su educación con el certificado de la pastoral juvenil (un entrenamiento de dos años a nivel profesional en la Diócesis de Raleigh) y orar sin descanso.”
Erin. Meredith, Matt y Kym están actualmente activos en su experiencia dentro del ministerio juvenil, en el hogar y en la Universidad. Meredith experimentó lo que ella cataloga como “una experiencia reveladora” este verano en la Diócesis de Raleigh y ahora continúa con su trabajo en la Universidad. Al mismo tiempo, Kym y Erin crearon un programa piloto en St Francis of Assisi para niñas de séptimo a noveno grado para “ayudarlas a obtener una autoestima saludable, mejorar las relaciones con sus familiares, amigos y en especial con Dios” En la Universidad de St. John, ambas imparten retiros en las parroquias locales.
Entonces, ¿cuál sería el mejor ejemplo de la pastoral juvenil? Sin duda alguna, todos respondieron de la misma manera, la congregación de cientos de jóvenes en la Conferencia Nacional Católica o en la Convención Diocesana de Jóvenes Católicos. Kym se refiere a esos eventos como “una especie de montaña que me inspira y me da fuerzas para promover la fe católica entre los jóvenes.” Matt describe su primera vez en una convención de jóvenes “Ahí estaba, entre más de ochocientas personas, en la primera fila, la música fue sensacional y me sentí abrumado, sin habla” entonces “me di cuenta en aquel entonces que la Iglesia es mejor y más grande de lo que yo pensaba. Me contenta saber que formo parte de algo formidable. Se trata de dar ejemplos, de las acciones que influencian a los demás y hacer de tu vida un modelo a seguir”