Almas liberadas – en la cárcel
Ernie Abrahamsen trabaja para que la luz brille en la oscuridad
Por Rich Reece
Para Ernie Abrahamsen, no existe peor lugar que la cárcel. En camino a la cárcel del Condado de New Hanover, donde él ha servido por más de siete años, nos explica: -La cárcel, es un lugar oscuro donde brilla la luz. El mundo exterior puede ser un lugar de luz, pero muchas de las personas que están allí viven en las tinieblas.
Abrahamsen, creció en el Bronx de Nueva York, y en 1957, se mudó a Charlotte en Carolina del Norte, donde comenzó su carrera en difusión. Él, al igual que la mayoría de los católicos de esos tiempos, creció en la iglesia previa al Vaticano II por lo cual tenía muy poca experiencia leyendo la Biblia. Sin embargo, a sus 40 años, se ofreció como lector voluntario en la parroquia de St. Mark en Willmington –Al leer la Biblia, escuché su mensaje por primera vez en mi vida, en vez de solo preocuparme por hacer lo correcto o lo incorrecto, comencé a vivirla y no estoy diciendo que siempre es así, pero lo intento.
Su esfuerzo lo llevó a su apostolado en la prisión. En el 2001, bajo la dirección de su párroco, el Monseñor Matthew Hendrick, manifestó su intención para la cárcel del Condado de New Hanover. El alguacil lo recibió con mucho entusiasmo: -¿Dónde han estado los católicos todo este tiempo? Comentó – ¡Hemos estado esperando por ustedes! En aquel entonces, Abrahamsen era el único ministro en la cárcel, entonces en el 2006, abrieron una nueva sede para la cárcel, con más espacio para otras religiones también. Un guardia de otra religión le dijo -¡Ernie, Tu Misa es ahora! –recuerda Abrahamsen.
-La novia del guardia es católica, entonces él sabia el significado de la Misa para nuestra fe –explica Abrahamsen. –En septiembre del año pasado, el Padre Marcos León celebró Misa por primera vez en la prisión, y hoy en día, nosotros llevamos la Misa, los sacramentos, contamos con cuatro ministros, y además los jóvenes de nuestra comunidad forman parte de esto. Ellos elaboran tarjetas para los reclusos durante la Navidad, la Semana Santa y también tienen planeado visitar la cárcel. Jesús visitó la casa de los marginados, los niños aprendieron al igual que nosotros. Jesús nos ama a todos por igual, y nosotros debemos hacer lo mismo, así que la prisión se ha convertido en una misión de la iglesia en nuestra parroquia.
En una visita cotidiana, Abrahamsen escoge entre una selección de lecturas espirituales (mucho de este material es contribuido por las parroquias en la Diócesis) y las coloca dentro de las celdas de estos hombres o mujeres; también trae su propia carta la cual es una compilación quincenal de las Escrituras, de humor y de reflexión. –No les doy un sermón a través de la carta, quiero que ellos piensen por ellos mismos; así que les cuento historias de la vida diaria relacionadas con la Biblia, para que se den cuenta de cómo la Biblia refleja las situaciones de la vida actual para que se pregunten “¿Quisiera ser como Saulo o Pablo? O ¿Cómo Caín y/o Abel?
En las celdas, los reclusos se congregan en un área común para escuchar a Abrahamsen, con la Biblia en mano, y les dice que su situación no es necesariamente un desastre, sino más que todo una oportunidad. –La prisión es un lugar para detenerse a escuchar, la ironía está, en que puedes ser liberado de la prisión, mientras que muchas personas en libertad son prisioneras de sus propias decisiones; como por ejemplo: la prisión de la codicia, del odio, de la adicción, etc. –Comenta. Además les pide que piensen acerca de las acciones que resultaron en el encarcelamiento, y el impacto de dichas acciones en sus familiares y seres queridos. –Y esta es la parte donde comienzan a brotar las lagrimas –agrega.
-Cuando lean la Biblia u otras de las lecturas que traje, piensen en estas tres palabras: Escuchar, aprender y vivir. Escuchen lo que dicen las palabras, aprendan lo que enseñan, y vívanlas en la interacción con el prójimo –le dice a los prisioneros.
Cuando Abrahamsen termina con su sermón, él junto con los reclusos forman un círculo de oración, luego, firman la lista de oración, mientras que Abrahamsen distribuye el material de lectura y habla con los reclusos individualmente. –No vengo solo por los católicos, espero que todos los reclusos aprendan mas sobre nuestra fe –comenta. Es evidente que prestan atención y le demuestran a Abrahamsen con mucho entusiasmo el impacto que produjeron sus palabras.
-No creo que todas las personas entiendan la prisión de la misma manera que yo –dice Abrahamsen –Muchos de los prisioneros que visito son buenas personas que cometieron errores estupidos. Aun, por esos errores ahora tienen la oportunidad de escuchar al Señor, algo que jamás se molestaron a hacer cuando estuvieron afuera.
-Pienso que la cárcel es el lugar donde siento más a Dios.
“Veo milagros”
Jacqueline Bonk sabe que los neonatos no son solo los afectados por la tragedia del aborto, ella es la directora del Proyecto Rache en Raleigh (Project Ranchel), un ministerio que asiste a hombres y mujeres afectados seriamente por el aborto, quienes buscan la sanación. –Lo mas profundo de este ministerio, es que afecta a hombres y mujeres de todas los estratos, entre 16 a 75 años de edad.
Los detalles de cada historia son únicos. Una madre de 45 años ha guardado sigilosamente un secreto por décadas, pero de repente no puede ocultarlo más. Un anciano pasa a ser viudo, pero ni él ni su esposa jamás hablaron del aborto que decidieron realizar cuando jóvenes, ahora la carga es muy pesada como para sobrellevarla solo.
-La gente que sufre de un aborto generalmente siente culpa y vergüenza –explica bonk –La culpa puede ser sanada (mediante al arrepentimiento y el Sacramento de Reconciliación) pero esa vergüenza siempre queda. El Proyecto Rachel ayuda a esas personas a sobrellevar espiritual y físicamente estas acciones en un contexto de amor, sin prejuicios y de esperanza. La meta es lograr la reconciliación con uno mismo, Dios. La familia y con el neonato.
-El ministerio toma, quizás, lo peor que le haya pasado a alguien y permite que Dios lo convierta en sanación. –Los clientes del Proyecto Rachel atraviesan por las etapas clásicas del dolor: la negación y la aceptación. –Nosotros no discutimos ni juzgamos -dice Bonk –Nuestros clientes se distanciaron de Dios, pero con la ayuda de nuestro ministerio, descubrieron que Dios quiere recobrar ese distanciamiento con ellos y que ellos reconecten con su hijo.
Bonk señala que ve muchas lágrimas en este proceso –pero cuando puedes participar en un ministerio donde ves milagros, ya no se trata de un servicio, sino de un regalo.
Para más información, visiten el sitio Web en ingles www.projectrachelnc.org por el siguiente teléfono 919-852-1021 o por el correo electrónico projectrachel@nc.rr.com Todos los contactos son estrictamente confidenciales. Los próximos retiros se realizarán el viernes a las 6 pm, el 16 de mayo a las 2pm, y el 18 de mayo. Las inscripciones están abiertas hasta el 7 de mayo.
“Nuestra vida es un tesoro”
El previo director Lee Iacocca, en un articulo de la revista Forbes titulado “como reprobé mi jubilación” escribió “nadie puede ayudarme a entender quien soy cuando no tengo nada que hacer” La Hermana Adria Connors, Congregatio Sanctae Crucis, se ha dedicado a facilitar este entendimiento a aquellas personas que enfrentan los cambios asociados con la vejez.
La hermana Adria en conjunto con la Hermana Mary Margaret Weber, CSC, proveen el servicio de terapias y retiros a través de Wellsprings of Wisdom en Raleigh. La misión de Wellsprings es la de ofrecer a los hombres y mujeres la oportunidad de aceptar el proceso de envejecimiento como una transformación positiva y una forma de expandir sus horizontes.
Hace muchos años, la hermana Adria , Directora de Catequesis en Florida, vivía en una urbanización para jubilados y se impresionó con los altos niveles de depresión, alcoholismo y soledad entre sus vecinos. A raíz de esto, comenzó un grupo en su parroquia para averiguar lo que pensaban los ancianos. Tiempo después, desarrollo un programa para enseñarles a los ancianos un nuevo paradigma del proceso de envejecimiento, una forma de “prosperar y no de solo existir.”
Hoy en día, en una variedad de retiros, la Hermana Adria habla sobre las defectuosas expectativas culturales acerca del envejecimiento, la cual omiten el desarrollo espiritual y humano. Ella exhorta a los jubilados a pensar sobre las formas en que sus experiencias en la vida los han ayudado a formar lo que son hoy. –Qué valores. Qué aspectos de mi fe contribuyeron con ese proceso.
-Todos vivimos vidas increíbles –comenta –nuestras experiencias son nuestro tesoro, brindado por Dios, menos el significado de la experiencia individual y reclamando los valores que nos han permitido vivir, por lo menos, desde el interior, de nuestro núcleo espiritual, hacia el exterior. No como cuando éramos jóvenes, desde el exterior buscando expectativas materiales de éxito, hacia el interior.
Una vez reclamado ese núcleo espiritual, recibimos el llamado del Bautismo para trabajar en las misiones. –Recibimos el llamado a cualquier edad, en especial cuando somos mayores –explica la hermana Adria –para proclamar justicia, para ver lo santo de cada día, y para dejarle el legado del tesoro de nuestras vidas a las futuras generaciones.
Para más información acerca de los programas de Wellsprings of Wisdom, comuníquese por el siguiente teléfono 919-846-3578 o visite la pagina Web www.womengather.org