La Asunción de la Virgen María

Señor Jesús:

Celebramos la Asunción de María a los cielos:
No sólo recordamos que el Padre la ha amado siempre;
Que la escogió, llenándola de todas las gracias necesarias,
Y que la invitó a ser el primer tabernáculo del mundo.

Recordamos también que te hizo carne y te trajo al mundo,
Que visitó a Isabel y te compartió con la humanidad,
Que te defendió cuando naciste, huyendo a Egipto con José.
Y te buscó con desespero cuando te perdiste en Jerusalén.

Recordamos su presencia intercesora en las bodas de Caná,
Como salió a visitarte mientras anunciabas a la multitud,
Pero su silencio se hizo amor caminando contigo a la cruz
Y permaneciendo con los tuyos que vivieron Pentecostés.

La Iglesia no solo recuerda esos momentos sino también
Cuando María murió y la llevaste al cielo como vivió en la tierra:
Llena de gracia, en cuerpo y alma, como sierva de Dios,
Plena de amor y humildad por ser tu primera discípula.

Nuestra fe la contempla el cielo como nuestra meta;
Su maternidad se extiende a todos tus discípulos,
Porque encarnó la verdad y la dio con amor al mundo
Para vivir en tu gloria con toda la Iglesia.

La Asunción nos permite ver a nuestra comunidad,
Porque peregrina en un mundo sin fe en nuestro Señor,
Porque sufre pobreza, opresión, explotación y esclavitud
Y muchos comercian con la guerra, la tristeza y la enfermedad.

Nuestro dolor se debe a que dejamos de ser hermanos,
Nos olvidamos de la meta de la vida de llegar a Dios
Y hemos ignorado la dicha de ser tus hijos en la Iglesia.
Te pedimos que la gloria de Dios brille en todos tus hijos.

Amén.

-Padre Fernando Torres