Carta al Niño Jesús
Querido Niño Dios:
Naciste en la humildad y la sencillez, para identificarte con tantas personas que viven en la pobreza, la tristeza y la soledad.
Te solidarizas con las familias y con las personas que peregrinan en el mundo sin oportunidad de encontrar un trabajo digno, una patria segura que defienda los derechos y promueva la dignidad.
En tu portal se encuentran las oscuridades de la guerra, la violencia y la injusticia que azotan a toda la humanidad, esperando confiados que los rayos de tu luz nos ayuden a vislumbrar los caminos de la reconciliación, el perdón y la fraternidad.
Quisiera pedirte en nombre de toda la humanidad que nos concedas el regalo que necesita una gran nación que por tener tantas cosas se olvida de defender la vida, a los pobres, a la justicia y a la verdad.
Concédenos que no construyamos muros que nos aíslan de los vecinos sino que construyamos puentes para ser más amigos y para ser hermanos.
Concédenos que no despreciemos al peregrino porque es en ellos donde tú naces como nuestro hermano para darnos en el mundo tu gozo y tu salvación.
Ayúdanos para que todos sean “legales” como lo somos todos ante tu portal y como seremos todos en tu reino inmortal.
Bendice a las familias para que tengan techo y pan. Para que en ellas nos bendigas con el calor del hogar de Nazaret y en cada una de ellas pueda brillar la luz de tu presencia y el gozo de ser parte de tu familia divina.
Regala a todos los niños y jóvenes de nuestro mundo el deseo de tener tu luz para crecer en una cultura nueva que construya tu unidad.
Regálanos el gozo de que sea Navidad en nuestro corazón, en nuestra familia y en toda la humanidad.
- Padre Fernando Torres