Ya que usted lo pregunta...

Querido Lector: Soy un Católico de cuna y fui un buen católico hasta que me gradué de la secundaria y me fui de mi casa, no asistí a la iglesia hasta que me case y tuve hijos, por unos 12 años.

Me gradué en los años 80 y viví una vida de libertinaje y de un estilo de vida libre una vez que salí de casa. Tenía un buen trabajo, seguridad laboral, viajaba y disfrutaba de la vida hasta que me embaracé a los 21 años. Estuve muerta de miedo, y sabia que mi familia se decepcionaría de mí, porque mi hermana mayor hizo lo mismo y su vida fue un desastre. Inmediatamente me provoque un aborto. Inmediatamente después me di cuenta de que tomé una mala decisión pero ya era demasiado tarde. Estuve avergonzada y entristecida y le prometí a Dios que iba a limpiar mi camino y lo hice.

A mis 30 años regrese a la iglesia para retomar mi fe católica con todo el corazón. La única cosa que no he hecho aun es la reconciliación. Hace poco, recibí un catecismo de la iglesia católica y dice que un acto como este resultaría en la excomulgación de la iglesia. ¿Cómo podría recibir la reconciliación si al confesar mis pecados, resultaría en la excomulgación? Amo mi fe pero tengo miedo de no ser querida por la iglesia ni por mi comunidad. ¿Es el aborto un pecado imperdonable?

Querido amigo, que la paz sea contigo!

Has crecido en conocimiento y madurez desde aquel momento cuando, joven y temerosa decidiste abortar, sin saber de las consecuencias.

La pasada temporada de adviento muchos párrocos bendijeron la corona usando una fórmula que incluye este preámbulo: Señor Dios tu Iglesia está a la espera de la llagada de su Salvador, quien ilustra nuestros corazones y disipa la oscuridad de la ignorancia y el pecado” No solo el pecado, sino la ignorancia.

Cuando él fue cómplice del apedreamiento de San Esteban, el primer mártir San Pablo, quien se refiere a sí mismo como “el mayor de los pecadores,” no conocía en aquel entonces a Cristo y Su Cuerpo, pero después vería la luz y seria purificado por ella, ¡la gracia seria abundante!

San Pablo dijo en secreto de confesión (en su Primera Carta a San Timoteo) “Dios tuvo misericordia de mí porque yo era un incrédulo y actuaba con ignorancia” (1:14)

En la adolescencia tomamos decisiones con grandes consecuencias, solo la verdadera tutoría haría la diferencia.

Fue Cristo el que invento la parábola del Hijo Prodigio como lo dice en el evangelio según San Lucas (15:11-32) A pesar de todos los nombres que los biblistas le han designado a esta parábola, el nombre de “hijo prodigio” ha perdurado. Sin importar la arrogancia manifestada por este joven, el Padre estuvo a la espera de su regreso; no le permitió que el hijo expresara la disculpa que había preparado tan meticulosamente, sin embargo, hizo una fiesta, vistiéndolo con un anillo, unas sandalias y las mejores de las túnicas. Nuestro Salvador, ejemplo de misericordia por su hijo “quien se había perdido y luego encontrado” debe ser fundamental en el entrenamiento de los confesores. A diferencia del otro hermano, el Padre se concentró en el momento presente de la gracia y no en el pasado.

Después de leer su carta, leí el Catecismo y descubrí instrucciones sobre la Confesión para los confesores y las penitencias. –El confesor no es el amo del perdón de Dios, sino mas bien el sirviente… Él o ella deben orar y cumplir una penitencia por su penitente. (1466) –Cuando celebran el sacramento de la penitencia, el sacerdote está en cumplimiento del ministerio del Buen Pastor,… del Buen Samaritano,… y del Padre (en la parábola citada) (1465)

El catecismo enseña que “desde el momento de la concepción… desde el primer Segundo de su existencia, el ser humano debe ser reconocido con el derecho de ser persona, el cual es un derecho inviolable de toda vida inocente. (2270) A pesar de que una penalidad está vinculada al pecado del aborto como tal, al igual que el uso de drogas que provoquen el aborto, por favor preste atención a la siguiente cita textual: “la Iglesia no tiene intención de restringir de ninguna manera el acto de misericordia” (2272)

El confesor puede perdonar el pecado, levantar la penalidad, y aplicar medicina espiritual en un intento de dar vida. El sacerdote en el sacramento de penitencia es “la señal y el instrumento del amor misericordioso de Dios por los pecadores” (1465) En el pasado, muchos confesores aplicaban una penitencia, la absolución conjunto con la solicitud “ora por mi” Eso no era un pious aphorism, el tiene la abrumante responsabilidad de curar las almas con el amor de Cristo, pero otras personas construyen con el Cuerpo de Cristo la reconciliación.

Por ejemplo, los hombres y las mujeres en el Proyecto Rachel, ese gran trabajo que realiza, por los retiros y en otras maneras, para aquellos involucrados en el aborto, asegura que ante muchos (no todos) puede interiorizar el perdón de Dios, existe una necesidad de llorar por ese bebe perdido, para ofrecer perdón a aquellos que han herido, y practicado la misericordia entre ellos mismos. El Proyecto Rachel brinda sanación a aquellas vidas que han sido heridas por el aborto, complementando con el sacramento de la absolución que ha sido conferido o preparado en caso de que no haya sido administrado.

Cuando Jesús se apareció a los apóstoles la noche de Su Resurrección, Sus propias palabras fueros “!Que la paz sea contigo!” repercutieron con esperanza entre aquellos que huyeron por miedo el Viernes Santo. En ese mismo momento, Él los nombró como los practicantes del perdón, confiándoles la gran misión de la misericordia (San Juan 20:21-23)

Esta carta me permite la oportunidad de extender el mismo mensaje “¡La Paz sea contigo!” en este glorioso momento de tu vida. Sin embargo, permite palabras de ánimo llenas de compasión para expresadas por el orador de la Iglesia, Juan Pablo II:

“Me gustaría decir unas palabras de aliento a las mujeres que han tenido abortos. La Iglesia esta consiente de los factores que influenciaron esta decisión, y ellas sin duda en muchos de los casos fueron dolorosos y destructiva decisión. La herida en sus corazones quizás no ha sanado aun. Sin duda lo que sucedió fue y permanecerá como algo terrible, pero no te desalientes y no pierdan la fe. Traten de entender lo que sucedió y afróntenlo con honestidad. Si no lo han hecho aun, arrepiéntanse con humildad y sinceridad.

“El Padre de la misericordia está listo para brindar su perdón y su paz en el Sacramento de la Reconciliación; así entenderán que nada está completamente perdido y podrás pedir perdón por ese hijo que ahora esta vive con el Señor.”

Reverendo Monseñor John Williams es el Párroco de St. Joseph en Raleigh.

Project Rachel Support Group (Proyecto Rachel)

Un grupo abrirá sus puertas en el área de Raleigh a comienzos de febrero. Este grupo ayuda a hombres y mujeres quienes han sufrido por el aborto y buscan una verdadera sanación. Para mas información ingrese al sitio Web: www.projectrachelnc.org o llame por el siguiente teléfono: 919-852-1021 o por el correo electrónico: projectrachel@nc.rr.com. Toda la información es estrictamente confidencial.