Ya que usted lo pregunta...

Querido Lector: Un amigo dice que la Pascua es el día más importante del año para los católicos, pero pensé que el día más importante era Navidad, por favor explique.

Según San Pablo: “…Y si Cristo no ha resucitado, nuestra predicación no sirve para nada, como tampoco la fe de ustedes.” (1 Corintios 15:14) Esta expresión de creencia católica define los fundamentos de nuestra fe. Primero, la experiencia personal de María Magdalena, el primer día al comienzo de la semana; segundo, la experiencia de los primeros seguidores de Jesús y tercero, la experiencia personal de San Pablo del Señor Resucitado en el camino hacia Damasco dos décadas antes de la primera celebración de la Pascua, quizás no fuéramos los cristianos que somos hoy en día.

La Pascua celebra la victoria de Jesús sobre la muerte y celebra nuestra fe que la vida no termina con la muerte. De esta manera, la Pascua es la fiesta más solemne para los cristianos católicos quienes profesan la creencia de que nuestro Dios es el Dios de la vida y no un Dios de muerte. Sin embargo, su pregunta conlleva a hacer otra consideración importante. A nivel de la fe, el Cristianismo es único en la creencia de que un Dios Divino vino entró en nuestras vida en la forma de un ser humano, y este evento lo definimos como la Encarnación. También celebramos el nacimiento de Jesús y lo llamamos la fiesta de la Natividad.

En mi opinión, seria poco productivo discutir cuál de las celebraciones es más importante para la fe cristiana. La tradición que conllevó a la escritura del Evangelio y subsecuentemente al pensamiento espiritual y teológico, enfatiza la importancia de la Resurrección en nuestra historia de la salvación, pero al nivel popular, algunos no discuten que la Navidad tiene más peso en ciertas culturas que la Pascua y nuestra cultura Americana es una de ellas. Entonces, la pregunta de la Navidad versus la Pascua es un asunto cultural y no una pregunta teológica.

De hecho, muchas culturas católicas fuera de nuestra cultura católica Americana celebra la encarnación de diferentes maneras: En México, las Posadas, la renovación de María y José, los inmigrantes que buscan refugio y resguardo en los días antes del nacimiento de Jesús, son más festivos que el 25 de diciembre. La celebración de los “tres reyes magos” el 6 de enero es mas celebrado que el 25 de diciembre en muchos de las culturas latinoamericanas. En culturas católicas de Europa, la Manifestación del Señor a los Gentiles, la Epifanía, es mas celebrada que el mismo 25 de diciembre.

Nosotros los católicos americanos debemos distinguir entre los asuntos culturales y los asuntos de fe. Es fácil ser arrastrado por la cultura del lugar donde uno reside; si la persona no piensa en sus creencias y lo que es importante, entonces la fe de esa persona es superficial y esa fe no sobrevive a las dificultades que la vida le presenta a cada ser humano. La persona de fe no permite que la cultura secular dictamine su fe. La persona de fe trata de formar su cultura de acuerdo con sus creencias.

El cristiano experimenta lo que el Salvador experimentó, como los malos entendidos y las traiciones de aquellos más cercanos a él. El cristiano experimenta dar todo de si mismo al igual que experimenta la muerte de muchas maneras, pero, el cristiano también experimenta la resurrección como resultado de esas muertes. Finalmente, el cristiano cree que la vida supera incluso la muerte física. Para nosotros los católicos no existe mejor manera de experimentas la fe durante la Pascua que unirse a la comunidad en las celebraciones litúrgicas enfocadas el triduo del sufrimiento, muerte y resurrección de nuestro Salvador. Nuestra participación durante los tres días de celebración de: La Última Cena del Señor el jueves santo, la Pasión el Viernes Santo y la Gran Vigilia Pascual del sábado por la noche antes de mañana del domingo; hacemos esto no solo con nuestra presencia, también cuando prestamos atención a las palabras y a los símbolos durante la celebración.

Nuestra cultura Americana no nos brinda el tiempo libre que necesitamos para estar en completa quietud por seis horas durante tres días en un lugar sagrado, entonces muchos católicos tienen que ingeniárselas para alimentar y fortalecer la fe y claro está que se debe asistir como mínimo a la Misa del Domingo de Pascua. Quizás una de las experiencias más espirituales de la celebración y la importancia de la Pascua para los católicos son durante la Gran Vigilia Pascual que se lleva a cabo al atardecer. Quizás el hecho de sacrificar las actividades rutinarias del sábado para experimentar el verdadero sentido de estos dos mil años de historia de la celebración victoriosa de la vida sobre la muerte, puede interpretarse como una manera de apreciar la importancia de la maravilla de la Resurrección de Cristo. De no ser posible participar en esta celebración, también puede disfrutar de un momento de quietud o discutir con otros miembros de la familia, de las escrituras, de las oraciones y símbolos que hacen de este rito de la Vigilia Pascual una experiencia gratificante y apreciativa de la importancia de esta celebración para los católicos.

La fe pascual define a los cristianos católicos y esta fe no puede explicarse con palabras, puesto que la fe Pascual es una forma de vida.

-El Padre Jonathan A. Woodhall, es un sacerdote jubilado de la Diócesis quien participa activamente en el programa RICA y en el Ministerio Hispano de la Catedral del Sagrado Corazón en Raleigh.