Ya que usted lo pregunta...
Querido Lector: Desde que el Santo Padre proclamó el año de San Pablo, me pregunto: ¿De qué manera puedo aprender más sobre San Pablo?
La proclamación del Papa Benedicto para los católicos y ciertamente, para todos los cristianos, los dos mil años de la fecha del nacimiento de San Pablo mediante el estudio de sus cartas y oraciones durante el año 2008-2009. Los expertos en estudios religiosos sitúan el nacimiento de Pablo entre los años 5 y 10 después de Cristo en el Tarso, una ciudad localizada en la actual Turquía. Pablo nació en una familia judía en la Diáspora (se refiere al exilio judío fuera de la Tierra de Santa) y algunos miembros de su familia eran ciudadanos Romanos. Su nombre judío era Saulo, y su nombre romano es Pablo.
Por su ciudadanía romana, los expertos piensan que Pablo proviene de un ambiente privilegiado y educado, además, Pablo mismo nos dice que él proviene de una familia farisea muy religiosa. Para muchos cristianos, la palabra “fariseo” denota “hipocresía” pero en realidad la gran mayoría de los fariseos estaba constituido por judíos muy devotos quienes vivían apegados a las leyes, y no tanto al espíritu de las leyes de Moisés.
Para entender a Pablo, es necesario leer sus cartas: Gálatas es su autobiografía, también su vida y viajes están narradas en los Hechos de los Apóstoles. Sin embargo, recordemos que Hechos fue escrito mucho tiempo después de la muerte de Pablo, y tomemos en cuenta que esos eventos relatados tienen un tinte más idealizado que histórico.
Algunas veces el cristiano podría preguntarse con frecuencia, por qué no escribió sobre la vida, el ministerio o quizás acerca de la palabra de Jesús, al igual que los evangelios; pero el enfoque de las cartas de Pablo era hacia las comunidades individuales de cristianos, solo con excepción de la carta a Filemón. Esas comunidades enfrentaban serias dificultades y él escribió cartas de aliento, de ética, y algunas veces, referente a las malas creencias o comportamientos inmorales.
Pablo escribió sus cartas basadas en su creencia de la importancia de la venida de Jesús a este mundo, en otras palabras, Pablo se concentró en lo que nosotros llamamos “los eventos de Cristo” en la reflexión teológica y no en la escritura de relatos. Nosotros preferimos escuchar historias sobre Jesús, pero para Pablo, para la Iglesia primitiva y para las creencias de la iglesia católica del siglo XXI, saber quién es Jesús y por qué es importante para los cristianos; en mi opinión personal y para el mundo en general, son las bases de nuestra fe cristiana.
La pregunta referente a cómo se debe estudiar a San Pablo se puede convertir en un desafío para cualquier persona. Muchos se pueden preguntar: ¿Será que abro el Nuevo Testamento y comienzo a leer la primera carta de Pablo a los Romanos? Yo sugiero que no comiencen con la carta a los Romanos, porque es la carta más larga y complicada que escribió, probablemente una de sus ultimas cartas.
Las cartas de Pablo incluidas en el Nuevo Testamento no son por orden cronológico sino por la duración de la misma: Romanos es la más larga, y Filemón es la más breve. Además, sus cartas pastorales 1 y 2, Timoteo y Tito, plasman su pensamiento, pero quizás fueron escritas por sus discípulos con la intención de transmitir la orden de la Iglesia como resultado de las enseñanzas de Pablo. Seguramente sus discípulos también redactaron 2 Tesalonicenses, Colosenses y Efesios. Estas seis cartas de las cuales muchos expertos bíblicos todavía se disputan la autoría de éstas, sin embargo reflejan el genuino pensamiento Paulino y se deben tomar con seriedad por todos los cristianos.
Tampoco existe ningún substituto para estos pasajes, pero quizás se podría comenzar por 1 Tesalonicenses, posiblemente una de sus primeras cartas, que data alrededor del año 51 y describen tensiones entre la comunidad, porque algunos de sus miembros murieron antes de la segunda llegada de Cristo; luego continuar con 1 y 2 Corintios que habla de los verdaderos cristianos tratando de vivir en el mundo real, seguido de Gálatas que contiene una autobiografía y la importancia de la libertad como resultado de la fe en Jesús. Filipenses debe leerse como una experiencia espiritual de la dicha de ser cristiano, seguido por la carta a Filemón, quien acepta la esclavitud como una institución social de la época, y finalizando con la carta a los Romanos, escrita en su viaje anticipado a la comunidad, explicando como Pablo entiende la profundidad de los eventos cristianos para todo el pueblo. Esta secuencia general de lecturas puede servir de utilidad a la hora de estudiar al Apóstol de las Naciones.
Algunas Biblias ofrecen una introducción a las cartas de Pablo y algunas notas para los lectores, tal es el caso de la Nueva Biblia Americana, la cual ofrece a las personas un material de ayuda para entender el pensamiento paulino. Todas las cartas están dirigidas a una situación particular, y es importante entender el contexto de las Escrituras para evitar la mala interpretación de las mismas. Todo lo escrito por Pablo y transmitido por sus discípulos es de utilidad para todos los cristianos incluso 2000 años mas tarde, sin embargo, no se puede conseguir respuesta exacta a todas las situaciones de hoy en día excepto de una manera general.
Asimismo, mucho del material espiritual y de estudio se encuentra disponible durante este año Paulino, y el sitio Web de la Diócesis, dispone de buen material para comenzar.
Leer con detenimiento un pasaje de Pablo, luego reflexionar y orar por un corto periodo de tiempo, quizás de unos 15 minutos, puede resultar en una experiencia espiritual gratificante; pero como todo, el éxito de las oraciones requiere de mucha disciplina. Les aconsejo que lean a Pablo con regularidad para experimentar la grandeza de sus pensamientos.