Buscando la esperanza en la pascua de la resurrección durante tiempos difíciles

¿Cómo NC Catholics afronta la recesión económica?

Por Rich Reece

Mientras este ejemplar de NC Catholics se dirigía a la imprenta, el desempleo en Carolina del Norte aumentaba 9.7%, uno de los mas altos porcentajes en los Estados Unidos. En esta temporada de celebración, cuando la Iglesia conmemora la victoria de Cristo sobre la muerte, muchos experimentan una “forma de muerte,” debido a la confusión y al dolor de perder el empleo. NC Catholics entrevistó a tres personas: a un ejecutivo quien perdió su empleo de más de 30 años, a la Directora Regional de Catholic Charities y a un sacerdote de la Diócesis para obtener su perspectiva personal, practica y espiritual de la situación, además de brindar ayuda y esperanza a los fieles desempleados.

Tom

-Pienso que experimenté todas las formas de dolor. Incluso ahora, si pienso mucho en eso, todos los malos pensamientos como la vergüenza, el temor, y la falta de valor, regresan.

Entrevistamos a Tom (su nombre ficticio,) residente de Raleigh y feligrés de la Catedral del Sagrado Corazón. Hace cinco años atrás, Tom era un ejecutivo bien remunerado en una firma internacional de New England, pero cuando vendieron la compañía, los dueños nuevos los reemplazaron meses después, por otro empleado.

-Vine al trabajo un lunes y me llamaron a una reunión a las 8:15 para darme la noticia. Me dijeron que me fuera inmediatamente y que regresara después para que limpiara mi oficina. Recuerdo llegar a las 9 de la mañana a la casa, un calido día de otoño, y pensé “¡Que extraño! El día está tan hermoso y esta cosa tan horrible acaba de suceder.”

Tom es un padre soltero y el único sustento económico de su hijo en la Universidad y de su hija en la escuela secundaria. Cuando su hija regresó del colegio, él le contó lo sucedido. –Recuerdo que ella fue tan dulce –comentó –Ella dijo, lo siento mucho papá. –Y yo por dentro pensaba que esto podía significar el fin para todos nosotros.

Tom trabajó para la misma compañía por 29 años antes de que la vendieran. –Yo no tenía un plan de emergencia –comentó. –Siempre pensé que me jubilaría de esa compañía. Ahora a los 50 todavía tengo dependientes. Con el tiempo, se enfrentó al hecho de que tendría que buscar otro empleo urgente, pero la búsqueda se llevaría todo un año. Aun año de su despido, lo entrevistaron para el trabajo que ahora tiene en Raleigh.

Todavía recuerda con exactitud ese año de desempleo, aunque: –Los primero que sentí fue una sensación de separación del resto del mundo. Siempre iba al banco para depositar mi cheque de desempleado, y sentía que todas las demás personas tenían un sitio “real” a donde ir. Sentía vergüenza; siempre me sentía orgulloso, demasiado orgulloso, y ahora me doy cuenta que yo soy el único que sustenta a la familia. Mi identidad era la de realizar un trabajo importante y la de ser un buen padre para mis hijos, pero ahora no estaba trabajando y me preguntaba “¿que clase de padre no puede sustentar a sus propios hijos materialmente?”

Al mismo tiempo, Tom recuerda que su sentimiento de inutilidad fortaleció su dependencia por Dios. –Pienso que me sentía como la mayoría de las personas. Cuando estaba en lo más alto, me sentía en control, pero cuando me caí de mi nube, recuerdo que todas mis habilidades o éxito provendrían del Señor. Cuando recibí una nueva oferta de trabajo, me pregunté que si podría hacerlo; mi autoestima estaba tan baja después de un año de desempleo y de tantos rechazos. Sin embargo, aunque ya no tenia autoestima, confié en Dios para que me ayudara durante estos tiempos difíciles. No tenia que sentir miedo.

La trabajadora social

El tormento de Tom tuvo lugar antes de la actual crisis económica. Ahora Betty Byrmes, Directora de la Oficina Regional de Catholic Charities en Greenville, observa el incremento de personas que como Tom, nunca han estado desempleados. –Ellos están terriblemente perdidos; los veo desesperados, con pánico y con vergüenza. Nosotros estamos aquí para demostrarles que podemos ayudarlos, tan solo tienen que decirlo y nosotros les decimos que hacer. –comentó.

Catholic Charities brinda una variedad de servicios a individuos y a familias, comenzando con una evaluación de salud mental, para determinar niveles de depresión. La agencia brinda ayuda para cubrir las necesidades básicas impactadas por el desempleo, como la comida, la ropa y los servicios públicos esenciales.

También debemos que tomar en cuenta las relaciones personales –la tensión y la incertidumbre que siguen después de la perdida de un trabajo puede afectar al matrimonios y a los hijos, incluso cuando los adultos tratan de proteger a los niños, podemos observar una disminución en su rendimiento académico, y se notan un tanto retraídos. A lo mejor los niños no entienden por qué los padres están de mal humor o poco comunicativos, pero lo pueden sentir, así que nosotros aquí enfocamos la importancia de la comunicación entre las familias –comenta Betty Byrnes.

-Otra cosa que las personas deben consideran en esta situación es la de cuidarse físicamente; cuando no cuentan con un salario, la tendencia es de tener malos hábitos alimenticios, dejar de ir al doctor, y algunos comienzan a beber bebidas alcohólicas para ignorar los síntomas de la depresión.

La educación es otro componente de los Servicios de Apoyo Familiarlas personas que han pasado por el desempleo, no tienen idea de todos los recursos que tienen a su disposición y como tener acceso a ellos. Nosotros contamos con esa información y podemos enseñarle a las personas como recibir ayuda del gobierno, conseguir seguro medico y encontrar otro empleo –comenta Betty Byrnes.

Como que si la situación no fuese lo suficientemente difícil, los desempleados tienen que tener cuidado de los depredadores y de los artistas de la estafa. –El pánico es un sentimiento muy común entre los desempleados –dice Betty Byrnes –así que son vulnerables a lo que dicen otras personas, de hecho, escuchan cosas como: “nosotros hablamos con los acreedores para reducir sus deudas” y nosotros les decimos que nunca paguen nada por adelantado para recibir alguno de esos servicios. Las agencias legítimas nunca operan de esa manera y si tiene alguna duda, llame al Despacho del Procurador General o al Better Business Bureau (BBB.)

Betty Byrnes agrega que el Servicio de Apoyo Familiar ha sido efectivo a la hora de disminuir el tiempo para encontrar otro empleo, y en la rehabilitación de los individuos y sus familias a funcionar saludablemente como lo hacían antes de perder sus empleos.

El Sacerdote

Padre Dan Oschwald, Párroco de la Iglesia Católica de St Mark en Wilmington, comenta que sus feligreses sienten el efecto de la recesión. Como párroco, ha presenciado el triste efecto de “perder la dignidad por falta de empleo.” Además ha notado un incremento en la asistencia a la Santa Misa –Veo que las personas son mas humildes debido a la crisis económica, porque no los veo comprando constantemente, pero están aprendiendo a llevar una vida mas simple, y a reconocer la necesidad de Dios. –comenta.

No existe ningún consuelo para alguien que haya perdido su empleo –Dios tiene un plan, y nosotros debemos confiar en Él para que vele por nosotros. En nuestra parroquia, los fieles están mas concientes de la familia espiritual, al recibir ayuda y animo de los prójimos –comenta el padre.

El sentimiento tan doloroso de perder un trabajo, el Padre Dan piensa que puede verse como una oportunidad espiritual –todo lo que ponga a las personas de rodillas, puede acercarlos más al Señor. Nosotros fuimos testigos del resurgimiento de la fe y de la participación religiosa después del 11 de septiembre, pero tristemente se desvaneció después de un año. Espero que todos hayamos aprendido a ver a Dios no como una figura que arregla los problemas, sino como el proveedor de la vida –expresa Padre Dan.

¿No sabe a donde acudir?

El Servicio de Apoyo Familiar de Catholic Charities puede ayudarlos o guiarlos con todas las dificultades que trae la pérdida del empleo. Todos los programas están disponibles para individuos y familias sin importar la raza, credo, o religión. Para más información, comuníquese con la Oficina de Raleigh de Catholic Charities por 919-790-8533 o para solicitar información de la oficina mas cercana a usted.

Job Connections at St. Francis

In January St. Francis of Assisi Parish in Raleigh initiated Job Connections, a ministry to encourage and support men and women while they are in between jobs. The ministry provides encouragement, information, networking, spiritual guidance, and job search skills training in a Catholic-Christian setting.

At bi-weekly meetings (the 2nd and 4th Wednesdays of the month from 8:30 - 10:30am), professionally-trained volunteer coordinators and volunteer speakers provide answers to questions concerning the job search. Participants can discuss their own needs face-to-face with experts. The atmosphere is friendly and supportive - one where participants can explore employment and career possibilities with guidance from coordinators trained to help people sharpen their job-seeking skills.

For more information call Bill Clark at 919-528-4473 or Ed Miscovic at 919-841-0246.

Trust in God

Know that the Lord works wonders for the faithful; the Lord hears when I call out…

Many say, “May we see better times! Lord, show us the light of Your face!”

But You have given my heart more joy than they have when grain and wine abound.

In peace I shall both lie down and sleep, for You alone, Lord, make me secure.

Psalms 4: 4, 7-9.