“Ellos nos protegen”
Los cuerpos de emergencia hablan de fe y servicio
Por Rich Reece
En la “Misa Azul” para los Cuerpos de Emergencias –policía, bomberos, y personal medico- celebrada por el Obispo Michael F. Burbidge en el mes de octubre, el Comandante de la Policía de Raleigh Harry Dolan, habló del orgullo que siente de ser el líder de hombres y mujeres que responden al peligro de una forma inusual –El instinto natural de las personas, es el de huir del peligro, pero estos hombres y mujeres corren hacia el peligro lo mas rápido posible, llevando la esperanza de ser los primeros en llegar a la escena para brindar ayuda- comenta.
La edición de este mes celebra la Fiesta de Todos los Santos. La mayoría de los santos no están formalmente canonizados, pero algunos están reconocidos por la Iglesia con lo que a San Agustín se refería como “Virtud Heroica”. Arzobispo Ángelo Amato, Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, nos hablo un poco de su significado –Principalmente, la virtud heroica es reconocida por su frecuencia, por la prontitud, por la alegría del carácter de la actividad virtuosa; y por el hecho que el héroe virtuoso sobrepasa obstáculos complicados creados por circunstancias externas e internas, y es considerado capaz de sacrificarse por el Evangelio y por la autoabnegación.-explica
Nunca conocerán a ningún oficial de policía o paramédico que se considere un santo, pero es sorprendente que en todos los entrevistados en ésta edición, son un ejemplo de alegría y esperanza que llevan en su servicio.
James “Bo” Degnan es un paramédico del Condado Wake. Originario de Charlotte, Degnan comenzó su carrera como voluntario del cuerpo de emergencias en 1989 –quería trabajar en algo en lo que pudiera ver resultados concretos- comentó. Como muchos en su profesión, lo atrajo el factor de acción – ¡Ni te imaginas cuantos compañeros eran fans del programa de televisión Emergency! En los 70 queríamos ser como Johnny Gage y Roy DeSoto- comenta sonriente.
-Aunque sí solo buscas acción, no vas a durar mucho. Con el tiempo, el trabajo se convierte en algo con más significado. Se trata solo del servicio. Existe el drama en ocasiones, pero la mayoría de las llamadas son rutinarias “como por ejemplo de personas enfermas o adoloridas. No se están muriendo, pero puede ser que solo tengan gripe, y necesiten de nuestra ayuda, así que vamos por ellos y hacemos lo mejor que podamos.
Una llamada todavía conmueve de manera visible a Degnan –Hemos tenido varias llamadas serias y trágicas al mismo tiempo, pero yo estaba en un estado algo robótico. La próxima llamada fue de una persona de la tercera edad: Nosotros recogimos a una persona en el hospital para regresarla a su hogar o a su residencia; así que llevamos a la señora a su casa y la arropamos. Antes de irme, la señora me tomó de la muñeca y me besó la parte de atrás de mi mano para darme las gracias. –comentó
Degnan es feligrés de la parroquia de San Miguel Arcángel en Cary, en donde su fe consigue el apoyo necesario para continuar haciendo su trabajo –a menudo siempre reflexiono en lo que dicen los sacerdotes al final de la Misa “Vayamos a servir y amar al Señor ayudando de la misma manera al prójimo. Mi fe me mantiene cabal cuando me pongo un poco impaciente. Siempre me recuerda que¨ ¡no se trata de mi!
Desde pequeña, la oficial de policía Stacey Lundy siempre quiso trabajar como agente del orden publico –hace tiempo, alguien robó la identificación de mi madre y una agente del FBI (por sus siglas en inglés) vino a investigar, y supe que quería ser como ella –comentó.
A los 19 años tuvo una experiencia peligrosa que le cambió la vida – ¡puse a prueba mi Fe! Me preguntaba por qué Dios salvo mi vida. ¿Será que iba por el camino correcto y tenia que continuar, o que iba por el camino equivocado y tenia que cambiar? Trate de escuchar al Señor, y decidí quedarme por este camino para ayudar a las personas –comentó
Lundy obtuvo su licenciatura en Criminología en la Universidad Estatal de Carolina del Norte (NCSU por sus siglas en ingles) y comenzó a trabajar con el Departamento de Policía de Raleigh. Además de sus asignaciones, era la más joven del Departamento y la única mujer en la Unidad de Narcóticos. Hoy en día, trabaja con el Departamento y la comunidad como tutora en un programa post 11 de septiembre para educar e involucrar a los jóvenes entre los 14 y 21 años de edad en operaciones policiales y el papel de los cuerpos de emergencia.
Todavía encuentra emoción en su carrera, y aunque ha tenido momentos críticos, ella irradia felicidad y continúa al servicio de la comunidad. Siempre lleva en su bolsillo la medallita de un santo y la cruz –mi abuelo llevo esto consigo hasta sus últimos días, y sé que en cualquier situación, él y el Señor me protegen, porque sé que el Señor no me dará algo que no pueda manejar –comenta.
Marianne Sweden, Directora de Acreditación del Departamento de Policía de Raleigh, comenzó su carrera como oficial de policía. Una clase de ley constitucional sobre “Debido Proceso” durante la secundaria incentivó su interés en esta profesión, y obtuvo su licenciatura en Criminología en la Universidad Estatal de Florida. –Me encanta todo lo que tenga que ver con el cumplimiento de la ley, pero supe que no sería oficial de policía por mucho tiempo porque quería casarme, tener una familia y entrar en el área de política pública. Siempre supe que no podía escribir políticas sin tener la experiencia de tratar con oficiales todos los días -comentó.
Creció en el seno de una familia Católica y asistió a escuelas católicas en Miami –me sentí protegida. Aunque FSU (por sus siglas en inglés) con 35 mil estudiantes y la fraternidad en la que participaba, el programa de honores, y todo lo demás, logré mantenerme en un grupo pequeño. Así que nunca vi la maldad que existe en este mundo. –nos explicó.
En su último año, trabajo como defensora de las victimas de crimen en la oficina del procurador estatal, y en Raleigh comenzó como defensora de víctimas de violencia domestica –no estaba preparada para ver las cosas tan horribles que hace la gente y a los niños. Te hace retroceder. Recuerdo una conversación que tuve con mi padre y me dijo que a veces la fe se convierte en una elección. No solamente tomas los valores con los que creciste y los aplicas automáticamente, en especial, cuando comienzas a ver el mundo real. Mi fe me recordó que aunque exista la maldad en el mundo, también existe el bien. Tal vez yo sea parte del bien, y quizás por eso estoy aquí. Pero me han puesto a prueba. Nunca me ha faltado amor o cualquier otra cosa en mi vida, pero las personas que veo en mi trabajo no tienen nada. ¿Por qué tengo tanta suerte? ¿Es justo?
Sweden entiende que su fe es un apoyo necesario –Está siempre a prueba, pero tienes que tener algo en lo que te puedas afianzar. Hay una forma, todos tenemos opciones. Siempre tienes que pensar positivamente. Cuando era oficial nunca era un mal día si podía ayudar a una persona. Esta experiencia me dio la oportunidad de ayudar a los demás quienes por alguna razón no podían ayudarse ellos mismos.
Sweden contrajo matrimonio con otro oficial del Departamento de Policía de Raleigh en el 2004. Después de su postgrado, regresó al Departamento, aunque ya no como oficial de policía, para continuar su labor en la política pública. –Hoy en día trato de ayudar desde mi escritorio, pero sigo haciendo lo mismo que hacen los oficiales, tratar de hacer un lugar mejor para las personas –comenta.
Andrew Dudash, bombero del departamento de Youngsville, creció en el norte de Raleigh. Sus padres se encuentran entre los fundadores de la parroquia de San Francisco de Asís.
-Siempre supe que no quería estar detrás de un escritorio, así que me ofrecí de bombero voluntario, en donde me ofrecieron trabajo, y lo adoro desde entonces –comenta.
Cuando habla de su trabajo, escuchan a un hombre cuya fe le ha brindado un resultado positivo –algunas veces hay cosas en este trabajo que no quieres ver, pero hay cosas que te hacen decir “Dios está con nosotros.” Una vez tuve el privilegio de traer a un bebe al mundo, porque uno de mis hijos nació prematuro, así que tener la oportunidad de ayudar a otra persona a dar a luz fue una experiencia increíble. A veces ves accidentes automovilísticos y te preguntas como esa persona salió ilesa, pero existe una razón por la cual esa persona sigue entre nosotros. A veces ese carro queda tan destruido que tienes que cortar el metal para sacar a la persona, y meses después, ellos van a la estación para agradecernos. –comenta
¿Alguna vez encuentras necesario orar en el trabajo? –absolutamente, mas de una vez al día. Nos cuenta de un incendio en un sembradío de soya en un día ventoso –de repente el viento se torno en nuestra contra. La unidad quedó expuesta a las llamas, así que dije “¡Dios por favor ayúdanos! ¡Mantennos fuera de peligro!”
-La mejor parte del trabajo es la de ayudar a las personas. Un día, recibí una llamada a las 9:30 de la noche de un señor que estuvo cortando un árbol que cayó en su casa. En seguida salí a ayudar con una sierra y unas cuerdas. El señor estaba muy molesto por el daño que le produjo a su casa, así que le dije ‘¡no te pasó nada!” muchas veces cuando un árbol cae en el sentido contrario, alguien sale herido. También he visto casas que se han quemado por completo a media noche, pero solo porque alguien se despertó a tiempo, pudieron escapar ilesos. He sido testigo de milagros –nos comenta.
Desde su despacho, el Comandante Harry Dolan nos habla de “la revelación mas significativa” que tuvo en su carrera. –siempre escuchas que las personas que trabajan en esta profesión se insensibilizan con el tiempo por todo lo malo que ven a diario. ¿Pero sabes qué? Ocurre exactamente lo opuesto. La pérdida de un niño, las situaciones de violencia domestica duelen mucho mas al pasar de los años. Quizás sea porque estas casado y tienes una familia.
Dolan creció en una familia irlandesa católica en Nueva York. Su padre y abuelo formaron parte del Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York, pero el asistió a la Universidad en Carolina del Norte (Western Carolina University) donde jugó baloncesto y conoció a su esposa. Luego comenzó como oficial de policía en Raleigh hasta su puesto actual de Comandante, el cual ha desempeñado por 10 años.
En su discurso durante la Misa, el Comandante Dolan compartió la historia de su primo Henry, quien fue uno de los primeros bomberos en responder a la llamada de emergencia de las Torres Gemelas el 11 de septiembre, 2001. Henry y su brigada llegaron hasta el piso 19 en una de las torres, cuando las bases comenzaron a temblar. Les dijeron que evacuaran de inmediato, lo cual hicieron, pero lograron salvar a todas las personas que pudieron.
Al salir del edificio su primo quedo sorprendido –cuando salimos, nos dimos cuenta que no fue nuestro edificio el que se derrumbó, fue la otra torre, y unos minutos después, nuestra torre colapsó. Ojala hubiésemos podido hacer mas o quedarnos más tiempo dentro de la torre. –comentó
Dolan le dijo a su primo –ahora entiendo, Henry. Tuviste algunos segundos en los que pudiste hacer mas.
Esas son las personas con las que tengo el honor de trabajar a diario; trabajo con personas increíbles a los que les importa demasiado. Ellos nos protegen.