Celebración de la Hispanidad
Celebramos un año más de la herencia hispana, recordando los orígenes de las razas, las riquezas de las culturas y la presencia de cada hispano como tesoros y como llamada, para ejercer nuestra vocación de hermanos y constructores de la comunidad.
Por eso es necesario valorar los números crecientes de personas que comparten nuestra comunidad, los nacimientos, los cupos en las escuelas, las universidades, la demanda de trabajos en el campo y en las fábricas. Sin embargo, también se ve la terrible realidad del desempleo.
Los números crecientes impresionan a muchos. La Iglesia se preocupa cuando el número de sacerdotes no es suficiente para responder a tanta necesidad como es la demanda de celebraciones, la atención a las necesidades espirituales, la formación de líderes, la atención a las familias, la promoción de vocaciones, la atención en la catequesis y en todo lo que se requiere hoy para ayudar a los feligreses a ser parte de la comunidad y crecer en su fe para dar una respuesta fiel en la caridad al Dios verdadero.
En este año que el Santo Padre Benedicto XVI ha promulgado como el año sacerdotal, cuando celebramos la herencia hispana, tenemos que ver que tener sacerdotes en nuestras parroquias es un don, un regalo de Dios, pero que al mismo tiempo es una responsabilidad de todos para ayudar a que los hombres consagrados al ministerio de Dios, que sirven a la comunidad, encuentren en ella la recepción de sus esfuerzos y la inspiración para responder a Dios con fidelidad.
Rodeemos a nuestros sacerdotes como los líderes de nuestra fe, valoremos su vida, su consagración a través de nuestra reflexión personal y comunitaria. Oremos para que su fidelidad sea el fruto de nuestra vivencia en la Iglesia y para que su fidelidad y entrega inspire a muchos a servir a Dios y a sus hermanos en este ministerio sacerdotal. De manera especial, pidamos que de nuestra herencia hispana broten frutos que ayuden a extender el Reino de Dios en medio de nuestras comunidades con nuevas vocaciones.
Padre Fernando Torres