Defensores de vidas
Birthchoice, el Proyecto Gabriel, Family Honor, el Proyecto Raquel: Salvan vidas, enseñan valores y sanan almas
Por Rich Reece
Era la primera semana de diciembre y una joven caminaba con gran tristeza por una acera al Norte de Raleigh. Ella y su marido apenas podían mantenerse a sí mismos y a sus tres hijos, cuando se enteraron de que otro niño venia en camino. En ese momento, ellos decidieron abortar al bebé. Sin embargo, cuando se acercó a la clínica, se dio cuenta de varias personas cerca de la propiedad que rezaban el Rosario. Vacilante, se acercó a donde estaban esas personas y les preguntó por qué estaban orando. Cuando se enteró de que estaban orando por ella y por su hijo que aún no nacía, se sintió muy mal. No había manera de que ella pudiera seguir con esta idea. ¡Era un gran error!
Betty Rogosich, Directora de Birthchoice, un servicio que hace pruebas, brinda asesoría y provee recursos para las mujeres con embarazos inesperados, llama a un momento como éste un "rescate". -Fuimos capaces de ofrecer ayuda a la familia. Le hicimos una ecografía que mostró a un bebé con un corazón hermoso latiendo a las seis semanas de gestación y los pusimos en contacto con el Proyecto Gabriel el cual los está ayudando ahora mismo–dijo Betty.
En su carta encíclica de 1995, Evangelium Vitae, el Papa Juan Pablo II acusó a la famosa "cultura de la muerte." Durante la fase de esta cultura, sin embargo, fielmente comprometida en la Diócesis de Raleigh están trabajando para construir una cultura de vida. Entre las cuatro organizaciones que responden a diario con material, más las necesidades espirituales y educativas que rodean el comienzo de la vida se encuentran: Birthchoice, el Proyecto Gabriel, Family Honor y el Proyecto Raquel.
–He conocido a muy pocas mujeres que en realidad “quieran" abortar. La mayoría de las mujeres saben instintivamente que el aborto está mal, pero se sienten atrapadas contra la espada y la pared y no encuentran otra salida –dice Betty.
-Algunas mujeres que vemos aquí consideran abortar porque no están seguras si su novio se quedará con ellas o se convertirán en un buen padre para la criatura, pero otras quedaron embarazadas con la esperanza de casarse y de formar una familia. En cambio, ante la responsabilidad de cuidar a una familia, los padres prefieren abandonarlos. Las mujeres solteras que ya tienen niños a veces se sienten abrumadas con sus obligaciones y se han involucrado con un nuevo novio sólo para darse cuenta que las abandona después de quedar embarazada.
-Vemos a los estudiantes universitarios con miedo de que tendrán que abandonar la escuela y estudiantes de secundaria preocupados en primer lugar por defraudar a sus padres y en segundo lugar por ser castigados. Lamentablemente, nos encontramos con muchos padres de adolescentes presionando a sus hijas para que aborten. Por suerte, algunos de estos adolescentes deciden dar a sus bebés en adopción.
-Las mujeres casadas vienen en ocasiones con sus maridos puesto que enfrentan una gran inestabilidad financiera y ambos deben trabajar fuera del hogar, así que quedar embarazada eventualmente requiere que ella deje de trabajar.
-Lo trágico es que todas estas situaciones se pueden evitar. En Birthchoice junto con el Proyecto Gabriel, ofrecemos apoyo, estímulo, ayuda financiera para pagar la factura de servicios públicos, para el alquiler, ropa, comestibles y artículos de bebé -.
La Proyecto Gabriel, que ahora opera en ocho parroquias de la Diócesis, proporciona apoyo emocional, espiritual y material a mujeres que enfrentan estos embarazos "conflictivos” o 'inesperados'" –dice Darcy Holley, quien coordina el Proyecto Gabriel en tres parroquias y ha trabajado con el proyecto durante nueve años. Ella estima que el 60% de las referencias que su grupo recibe provienen de Birthchoice, mientras que el resto proviene de referencias de personas que leen los folletos en sus parroquias.
-Trabajamos con una variedad de mujeres increíbles. Ahora trabajamos con una pareja que esperan trillizos y el padre está desempleado. El esposo de otra mujer estaba en el ejército y desertó, dejándola con un niño de tres años, un bebé en camino, desempleada, sin ahorros y sin nada. Pero un vecino notó lo que estaba pasando y se comunicó con nosotros. Otra mujer recibió un disparo mientras estaba embarazada; después de tres operaciones, su bebé está vivo y sano –dijo.
El Proyecto Gabriel ofrece artículos de bebé, ropa de maternidad, transporte, algunas veces dinero para el alquiler o para los servicios públicos, o ayuda para encontrar empleo. Es evidente, que el apoyo espiritual es parte del ministerio del cual Darcy aprecia tanto.
"Estamos siempre orando por todas esas madres", dice –No juzgamos a nadie ni imponemos nuestra religión en ellas, pero si se sienten a gusto, oramos con ellas y les pedimos que asistan a Misa con nosotros. Hacemos todo lo posible para aliviar su carga para que puedan darse cuenta de que su bebé es una bendición y un motivo de alegría, no una preocupación –comenta.
Después de que nace el bebé, la relación con la familia no termina allí para los voluntarios del Proyecto Gabriel. –La mayoría de las veces es cuando realmente comienza –Darcy comenta sonriente. Al igual que Betty Rogosich, ella es madrina de uno de los bebés que ayudaron a traer al mundo.
El respeto por la vida que Darcy y Betty aportan a sus ministerios es lo que otro programa, Family Honor, tiene la esperanza de infundir en los adolescentes. Linda Gaviria, Directora de Family Honor, dice: -Queremos explicar el significado de la castidad y la verdad sobre el plan de Dios en temas como la sexualidad, el amor y la familia, para que los niños entienden lo que significa ser creado a imagen de Dios y cómo nuestros cuerpos están destinados a reflejar esa imagen con el amor de Cristo.
Family Honor, fue creado por Family Honor Inc., en Carolina del Sur y no solo brinda educación sexual –Consideramos a los padres como los primeros educadores de los niños con respecto a la sexualidad, por eso les exigimos que acompañen a sus hijos en todas las sesiones. Además, a diferencia de la educación sexual, hacemos hincapié en el desarrollo de la integridad de la persona, no sólo la parte biológica y las funciones. Hablamos de las dimensiones esenciales de una persona, lo que nosotros llamamos SPICE (por sus siglas en inglés): espiritualidad, física, intelectualidad, creatividad y emocionalidad – comenta
Family Honor actualmente ofrece dos programas en la Diócesis de Raleigh: Cambios y Desafíos para alumnos de sexto grado y el Real Love & Real Life para estudiantes de octavo grado. Las parroquias ofrecen los programas y St Andrew en Apex será la sede para los programas a finales de enero y en abril de este año.
Ambos programas por lo general se llevan a cabo en la noche, una semana de diferencia, por un periodo de dos a cuatro semanas seguidas. Cada sesión dura aproximadamente dos horas.
Imagine una gran sala llena de padres e hijos. Están sentados juntos y los niños saben que se trata de un momento especial con sus padres o sus madres. También colocamos un montón de gráficos coloridos y accesorios. Luego realizamos una serie de presentaciones divertidas e interactivas sobre diversos temas -Hacemos sesiones en pequeños grupos donde juntamos a las niñas con madres, los niños con los padres para que hablen sobre temas como la comunicación, los amigos del sexo opuesto y comportamientos de riesgo –comenta
Los programas se basan en la Escritura, en el Catecismo de la Iglesia Católica, Humanae Vitae y en la Teología del Papa Juan Pablo II. –Les explicamos la diferencia entre la castidad y la abstinencia –explica Linda. –La castidad es una virtud, un hábito positivo desarrollado con el tiempo, que dice sí al plan de Dios para la sexualidad humana y el amor. Es la energía sexual dirigida como debe ser, con reverencia, con moderación y con respeto. Es una virtud que debe llevarse hasta el matrimonio.
Una alumna de sexto grado, comentó después de asistir a Changes & Challenges -me enteré de que el sexo es mucho más que lo que la mayoría de la gente piensa.
No todo embarazo inesperado tiene un final feliz. Lamentablemente, 4000 abortos se realizan cada día en los EE.UU. solo el 30% de los abortos son mujeres católicas y el 50% de todos los abortos por mujeres menores de 24 años de edad.
Betty Rogosich reconoce que -A veces nos desanimamos, especialmente cuando una mujer acaba de ver a su bebé moverse en la pantalla del ultrasonido, con los brazos y piernas formados y pateando, o quizás chupándose el dedo, y sin embargo vuelve a preguntar “¿Dónde puedo hacerme el procedimiento? Lo que nos da la esperanza es la fe en el amor que tenemos en Dios y su misericordia. Muchas de estas mujeres suelen regresar o llamar después de realizarse el aborto lamentando su decisión y vienen en busca de ayuda. En ese momento hablamos, oramos con ellos y les ofrecemos el Proyecto Raquel –explica.
El Proyecto Raquel ayuda a mujeres y hombres que sufren de las secuelas emocionales y espirituales de un aborto. Jackie Bonk, Directora del Proyecto Raquel en la Diócesis de Raleigh, habla con compasión a la gente que se reúne en su ministerio.
-Hemos visto a mujeres y hombres entre 16 y 75 años de edad; ricos y pobres, algunos asisten a la Iglesia y algunos se han alejado de la misma. Algunos ni siquiera son cristianos. Lo único que todos tienen en común es que una vez estuvieron embarazadas o iban a ser padres en circunstancias apremiantes. Pueden haber sido una falta de apoyo familiar, por falta de recursos o por falta de capacidad para tomar una buena decisión. Es posible que les hayan dicho que las abandonarían si no abortaban.
El aborto crea una profunda herida espiritual en estos hombres y mujeres. Decenas de clientes vienen a nosotros después de muchos años de tratamiento sin éxito. Los consejeros pueden decirles que el aborto no es el problema lo cual puede crear más confusión. Una mujer que ha experimentado un aborto suele decir que no se siente digna de perdón y el amor porque no respeta el don de la vida que Dios le dio. Por esta razón carga esta vergüenza y la depresión como un castigo por este pecado –dice Jackie:
Después de un aborto, encontrar la sanación es a menudo un proceso bastante largo, Jackie explica –La experiencia de un aborto es antinatural y un mensaje a la sociedad a negar el dolor es tan fuerte que los individuos toman medidas extraordinarias para evitar reconocer y tratar el trauma. Algunos clientes no llegan al Proyecto Raquel, sino hasta décadas después del aborto. "Enfrentar la experiencia," Jackie dice: "requiere de un inmenso valor."
The goal of Project Rachel is to help the post-abortive mother or father look at the event for what is: a loss of a child. At that point, Jackie says, they can begin to address the other emotional issues such as guilt, shame, anger and grief: “They can then choose to forgive themselves and others who may have been involved in the event. They can turn back to God, to His love and mercy, and accept themselves as God knows them, as lovable and worthy in His eyes.
El objetivo del Proyecto Raquel es el de ayudar a la madre después del aborto y lo que significa: la pérdida de un hijo. En ese momento es más probable que puedan comenzar a abordar otros asuntos emocionales como el sentimiento de culpa, la vergüenza, la rabia y la tristeza: -Ellas pueden entonces perdonarse a sí mismas al igual que perdonar a otras personas que pudieran haber participado en el evento. Ellas pueden volver a Dios, a Su amor y misericordia y aceptarse a sí mismas como Dios las conoce, como unas personas dignas y amorosas ante sus ojos –comenta Jackie
-Dios puede volver a conectar y conciliar lo que una vez desconectaron –dice Jackie –Los padres reciben la gracia de recuperar a su hijo que está en el cielo y así comenzar una relación eterna con el niño. Esto es un milagro impresionante puesto que Dios transforma una acción dolorosa y terrible, en un regalo de reconciliación y de amor –comenta.
Contactos que pueden salvar vidas
Birthchoice: 919.832.3030
Proyecto Gabriel (Gabriel Project): Comuníquese con cualquiera de las siguientes parroquias: Sacred Heart, Our Lady of Lourdes, St. Joseph, St. Raphael and St. Luke in Raleigh; St. Michael the Archangel, Cary; St. Mary Magdalene and St. Andrew, Apex y St. Catherine of Siena, Wake Forest.
Family Honor: 919.467.5527 ó por el correo electrónico: fhraleigh@gmail.com
Proyecto Raquel (Project Rachel): 919.852.1021 ó por el correo electrónico projectrachel@nc.rr.com. Para más información visite la página Web: http://projectrachelnc.org/. Las llamadas y las citas son estrictamente confidenciales